En una hazaña que vuelve a posicionar el deporte extremo austral en lo más alto del orbe, el escalador chileno y embajador deportivo de la comuna de Cabo de Hornos, Felipe Barría, conquistó la cumbre del Monte Elbrús, la montaña más alta del continente europeo con 5.642 metros sobre el nivel del mar (m.s.n.m.), ubicada en la cordillera del Cáucaso, al sur de Rusia.
El hito se enmarca en su ambicioso proyecto personal denominado "Un Puerto Willemse en las 7 cimas", alcanzando esta tercera meta internacional justo al cumplirse un año desde su primer ascenso en el Monte Kilimanjaro, en África.
Para concretar la expedición, Barría debió recorrer más de 30 mil kilómetros desde Puerto Williams, trasladándose hacia Punta Arenas, Madrid, Estambul y finalmente la ciudad rusa de Mineralnyye Vody, desde donde emprendió el trayecto terrestre hacia el poblado montañoso de Terskol para iniciar el proceso de aclimatación técnica.
El cronograma del deportista magallánico debió ser reestructurado de manera estratégica en el refugio de montaña a 3.800 metros debido a los informes meteorológicos que anunciaban el arribo inminente de un frente de mal tiempo extremo.
Ante la amenaza de nevadas severas y vientos huracanados, Barría adelantó su ataque final a la cumbre para la madrugada del viernes 24 de julio:
"Alrededor del mediodía y con rachas de 40 a 50 km/h, con unas temperaturas que bordeaban los -30 bajo cero de sensación térmica, pude hacer cumbre en la montaña más alta de Europa. Esta cumbre me demandó un gran esfuerzo no solo físico sino mental y de resiliencia en cada paso", relató el escalador.
Tras sortear pendientes de hielo técnico con uso de arnés, piolet de marcha y crampones, el deportista dejó una pin de la bandera chilena en la escultura de la cima como símbolo de respeto.
El descenso hacia el campamento base se realizó a paso acelerado antes del colapso del tiempo. La decisión de adelantar el ascenso resultó determinante: en los días posteriores, la feroz tormenta desatada en el macizo cobró la vida de siete escaladores de distintas nacionalidades.
Barría expresó sus agradecimientos a su familia, a su equipo de entrenamiento de tres meses y a los auspiciadores locales que financiaron la expedición: Restaurant Dientes de Navarino, Insular Austral Servicio de Alimentos Cabo de Hornos y Notro Patagonia.