La determinación bilateral de Chile y Venezuela de reactivar gradualmente sus relaciones consulares comenzó a generar profundas expectativas entre la comunidad venezolana radicada en la Región de Magallanes. La medida busca restablecer la atención de trámites básicos y la emisión de documentos oficiales, sin que esto signifique por el momento la restitución completa de las relaciones diplomáticas a nivel de embajadores.
En el territorio austral habitan cerca de cuatro mil ciudadanos venezolanos, de acuerdo con las estimaciones de las organizaciones locales, cifra que se ha incrementado por la dinámica migratoria de los últimos años.
Durante el periodo de interrupción de los servicios consulares iniciado en 2024, cientos de familias en la región se vieron forzadas a realizar costosos desplazamientos hacia sedes diplomáticas en Buenos Aires, Brasil o Uruguay con el objetivo de tramitar pasaportes o antecedentes legalizados.
La dirigente de la comunidad venezolana en Punta Arenas, Geri Pérez, valoró el entendimiento alcanzado entre ambas naciones, subrayando el impacto particular en la zona geopolítica más aislada del país:
"Esta decisión de restablecer nuevamente las relaciones consulares significa específicamente para nosotros, que somos la diáspora más austral, algo valioso e importante. Quedamos prácticamente a la deriva porque no teníamos cómo movernos fuera de Chile o de cualquier otro país donde no hubiese representación consular", expresó Pérez.
La representante gremial detalló que las principales urgencias indocumentadas radican en:
Renovación de pasaportes vencidos y prorroga de vigencias.
Cédulas de identidad para menores nacidos o criados en Chile.
Certificaciones de estudios y apostillas para inserción laboral.
Procesos de reunificación familiar.
Asimismo, la dirigenta hizo un llamado a descentralizar la atención administrativa en el territorio nacional: "Ojalá podamos contar con un consulado en Magallanes o, al menos, en Puerto Montt, para acercar estos servicios a quienes vivimos en el extremo austral", acotó.
Pérez agradeció además la receptividad y comprensión mostrada por las autoridades municipales y del Gobierno Regional de Magallanes frente a las demoras en la regularización migratoria derivadas de la falta de consulado. Se calcula que el proceso beneficiará tanto a la comunidad local como a los cerca de 700 mil residentes venezolanos a nivel nacional.