Una profunda preocupación existe entre las organizaciones de la sociedad civil, trabajadores de la salud y comunidades estudiantiles de Punta Arenas debido a la reciente modificación del trazado de la Línea 8 del transporte público.
La decisión de la autoridad de Transportes determinó que los microbuses dejen de ingresar directamente al Campus Asistencial Docente e Investigación de la Universidad de Magallanes (CADI-UMAG), deteniéndose de manera exclusiva en las afueras del Hospital Clínico de Magallanes. Esta medida eliminó el acceso directo a la urgencia hospitalaria, al Centro de Rehabilitación y a la farmacia del recinto.
Frente a este escenario, dirigentas y representantes sostuvieron un encuentro con el equipo territorial de la diputada Javiera Morales para canalizar sus reclamos y solicitar la restitución del recorrido original.
Las agrupaciones enfatizaron que la pérdida del recorrido directo genera severos inconvenientes en la accesibilidad de diversos grupos prioritarios de la capital regional:
Adultos mayores y atención médica: Durante el primer semestre de 2026, el CADI-UMAG atendió a más de 5.500 personas con dependencia física y cognitiva, quienes hoy deben desplazarse a pie mayores distancias.
Estudiantes en práctica: Afecta a alumnas y alumnos de la Universidad de Magallanes que cursan sus internados y prácticas profesionales en los laboratorios e instalaciones del complejo.
Red asistencial vinculada: Interrumpe la conexión expedita para usuarios del Programa de Reparación y Atención Integral en Salud (PRAIS), el Centro de Salud Ex Thomas Fenton y el actual CESFAM Thomas Fenton, al ser la única línea de microbuses que conectaba dichos recintos.
Celia González Navarro, presidenta del club de adulto mayor Fortaleciendo Vidas (Archipiélago de Chiloé) e integrante de la Unión Comunal de Salud, remarcó la necesidad de revertir la medida:
“No se trata de dejar abandonada a la población nueva donde entran actualmente las micros, se trata de que los buses puedan entrar al hospital, porque mucha gente, mucho adulto mayor, los que estudian en el CADI-Umag, personas que van con bebés; lo necesitan. Eso es lo que pedimos”, enfatizó la dirigenta.
Las organizaciones que asistieron a la convocatoria —entre ellas la Unión Comunal de Consejo de Desarrollo, el COSOC de Salud, la Unidad de Usuarios PRAIS, la Fenats Regional Magallanes y la FEUMAG— cuestionaron además que el cambio de trazado se implementara sin instancias previas de diálogo o consulta participativa.
Asimismo, alertaron sobre el peligro vial al que se exponen las y los usuarios que regresan en la línea N°8: para abordar el bus deben cruzar la intersección de Avenida Eduardo Frei Montalva con Los Flamencos, una arteria de seis pistas de alta velocidad que carece de la iluminación adecuada y presenta riesgos acentuados durante las heladas e intemperie invernal.
Finalmente, rebatieron el argumento oficial sobre la descongestión vehicular del hospital, señalando que la falta de microbuses obligará a un mayor uso de automóviles particulares y taxis colectivos, aumentando el flujo en el recinto.