El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella —quien asumió el mandato el pasado viernes—, confirmó el primer balance oficial tras el devastador terremoto de magnitud 7,4 que remeció al país durante la mañana de este lunes: al menos 111 personas fallecidas y más de 87 heridos.
Ante la magnitud de los daños materiales e infraestructura crítica colapsada, el Ejecutivo decretó el estado de "desastre nacional" con el objetivo de movilizar recursos económicos, equipos de rescate del Ejército y asistencia humanitaria urgente hacia las regiones más afectadas.
De acuerdo con los reportes de las autoridades y la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales), el sismo ha dejado un saldo preliminar devastador:
Víctimas y daños habitacionales: 111 fallecidos, 87 heridos, 1.575 viviendas afectadas y 61 edificios colapsados.
Infraestructura y transporte: 18 carreteras con cortes o daños severos y seis aeropuertos fuera de servicio.
Zonas más golpeadas: Chocó, el Eje Cafetero, Valle del Cauca, Pereira, Cali, Manizales, Quibdó y Armenia.
El departamento de Risaralda concentra la mayor cantidad de víctimas fatales, seguido por el Valle del Cauca y el Chocó. En la ciudad de Cali y sus alrededores, la gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, confirmó el deceso de al menos 27 personas en su jurisdicción y calificó el panorama de "extremadamente serio".
“En el Hospital Universitario de Cali se produjo el colapso de algunas áreas y hay personas atrapadas, por lo que Bomberos y el Ejército trabajan en las labores de rescate y evacuación. Tenemos destrucción de casas y edificios en todos los municipios; cerca del 80% de las edificaciones del municipio de El Cairo resultaron destruidas”, alertó la gobernadora Toro.
El movimiento telúrico se registró a las 07:34 hora local (08:34 de Chile) con epicentro en la localidad de San José del Palmar (departamento del Chocó) a una profundidad de 82 kilómetros, según los datos actualizados del Servicio Geológico Colombiano (SGC). Los equipos de rescate continúan la remoción de escombros en búsqueda de sobrevivientes.