Los principales candidatos a la presidencia de Brasil dieron inicio a sus campañas electorales en sus respectivos feudos políticos con miras a los comicios de octubre. El actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, encabezó un acto ante más de 10.000 simpatizantes en el estadio Vila Euclides, en las afueras de San Pablo, lugar donde inició su carrera como líder sindical. Por su parte, el senador Flávio Bolsonaro congregó a sus seguidores en la playa de Copacabana, en Río de Janeiro, en un acto marcado por la ausencia de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, quien se encuentra bajo arresto domiciliario.
En su intervención, Lula rechazó la injerencia extranjera en el proceso electoral brasileño y enfatizó el resguardo de los recursos naturales del país, como las reservas de minerales raros. En tanto, Flávio Bolsonaro buscó marcar distancia estilística de su progenitor y centró sus propuestas en el combate a la delincuencia y la eliminación de la ideología en el sistema escolar.
Ambas candidaturas orientaron parte de sus discursos iniciales a captar el voto femenino, segmento que representa cerca del 53% de los 158 millones de electores habilitados en el país:
Luiz Inácio Lula da Silva: Acompañado por la primera dama Rosângela da Silva, el mandatario abordó la equidad de género y anunció que presentará un plan de gobierno enfocado en la educación, la prevención y la sanción de la violencia contra las mujeres.
Flávio Bolsonaro: Acompañado por su madre y su esposa, el candidato del Partido Liberal se comprometió a combatir la violencia de género, al tiempo que denunció haber recibido amenazas durante el inicio de la contienda.