El Servicio Nacional del Consumidor (Sernac) puso en marcha un plan de fiscalización presencial a centros de estética en 14 regiones del país, incluida la Región de Magallanes. La medida, iniciada el pasado 28 de julio, busca resguardar la salud, seguridad e integridad de los usuarios ante el constante aumento en la oferta y demanda de procedimientos faciales y corporales.
El foco del organismo fiscalizador está puesto en garantizar que los locales entreguen información previa y clara sobre las características y riesgos de cada tratamiento. En el caso de intervenciones de mayor complejidad o invasivas —como la aplicación de toxina botulínica (bótox) o ácido hialurónico—, los recuadros reglamentarios exigen que el consentimiento informado conste de forma obligatoria por escrito.
El procedimiento contempla además la revisión de las autorizaciones sanitarias correspondientes, las cuales deben ser expedidas por la Seremi de Salud y mantenerse visibles al público, junto con la identificación del jefe de local y del director técnico. El organismo recordó a los consumidores la importancia de verificar que los productos utilizados cuenten con registro sanitario vigente y sean administrados por personal calificado.
En materia comercial, el Sernac exige que los precios de las prestaciones estén expresados en pesos chilenos con impuestos incluidos y exhibidos de manera visible, advirtiendo que los códigos QR no sustituyen la obligación de mantener un listado físico. Asimismo, se fiscalizará la publicidad engañosa que garantice resultados absolutos, exigiendo que las promociones especifiquen claramente sus términos, restricciones y vigencia.