Una compleja contingencia logística mantiene en alerta a las autoridades de la Región de Magallanes producto de las severas restricciones de tránsito y cierres prolongados en distintos pasos fronterizos con Argentina. Los intensos temporales de nieve registrados durante el invierno han paralizado el transporte terrestre de carga, dejando a miles de camiones varados en territorio argentino —con más de mil unidades detenidas solo en la zona del paso Cristo Redentor— a la espera de condiciones para el cruce.
En la capital regional, Punta Arenas, el impacto se ha comenzado a evidenciar principalmente en las góndolas de los supermercados locales, los cuales registran un quiebre de stock y baja disponibilidad de frutas y verduras frescas por tratarse de alimentos de alta perecibilidad. En contraste, insumos básicos no perecibles como harina, aceite, azúcar y legumbres han logrado mantener niveles estables de oferta gracias a los inventarios acumulados en la zona.
El gobernador regional, Jorge Flies, manifestó su preocupación por los efectos de esta crisis logística en el extremo sur del país y destacó las conversaciones entre los ministerios de Cancillería, Interior y Transportes de Chile y Argentina para agilizar los flujos fronterizos:
Gestiones bilaterales: Las autoridades regionales esperan que durante las próximas jornadas se concreten acuerdos de apertura y normalización del tránsito de vehículos pesados entre ambos países.
Priorización de carga: En el paso Cardenal Samoré se adoptaron protocolos especiales para priorizar el cruce de camiones abastecedores con destino a las regiones de Aysén y Magallanes.
Riesgo en precios y calidad: Gremios de transportistas y distribuidores advirtieron que la prolongación de los tiempos de espera podría mermar la calidad de los productos hortofrutícolas y traducirse en un eventual incremento de costos para los consumidores.