A solo 48 horas de haber asumido sus funciones en el Área Social de la Delegación Presidencial Regional de Magallanes, la exconcejala de Punta Arenas y militante del Frente Amplio, Daniella Panicucci, presentó su renuncia al cargo. La decisión se produjo en medio de fuertes cuestionamientos emitidos por parlamentarios de oposición, quienes criticaron su nombramiento aludiendo a su militancia y a su cercanía con la delegada presidencial Ericka Farías.
Tras su salida, Panicucci salió al paso de los cuestionamientos asegurando haber sido víctima de una "persecución política". La profesional rechazó las acusaciones de favorecimiento o "pituto", enfatizando que accedió al puesto a través de un concurso público formal que contempló la recepción y evaluación de antecedentes.
Asimismo, la exautoridad comunal marcó una distinción entre los cargos de confianza política y las labores técnicas dentro de la administración del Estado, destacando que su postulación se sustentó en sus credenciales académicas y en una trayectoria de 13 años de experiencia laboral tanto en el sector público como privado.
Panicucci lamentó los comentarios y actitudes surgidos tras la difusión de su contratación, sosteniendo que las críticas sobrepasaron los límites de una fiscalización política legítima y motivaron su dimisión para evitar prolongar la controversia.