El Banco Central de Chile presentó el nuevo diseño y especificaciones físicas de las monedas de $10 y $50, las que se incorporarán gradualmente al circulante nacional. La medida fue anunciada en conferencia de prensa por el Gerente General del instituto emisor, Luis Óscar Herrera; el Gerente de la División Operaciones, Raimundo García; y la Gerenta Tesorera, Cecilia Feliú.
Las nuevas piezas incorporan una tecnología de acuñación de estándar internacional —utilizada en países como Reino Unido, Canadá y México— consistente en recubrir un núcleo de acero con capas metálicas mediante electricidad, disminuyendo el uso de aleaciones más costosas como el cobre o el níquel. A raíz de este material ferroso, las monedas serán atraídas por imanes. En cuanto a sus dimensiones, la moneda de $50 conservará su diámetro pero reducirá su peso de 7 a 6,5 gramos, mientras que la de $10 achicará su diámetro de 21 a 18,7 milímetros, pesará 3,46 gramos y tendrá canto liso para facilitar su reconocimiento.
Desde la institución recalcaron que las monedas actuales no perderán su valor ni deben ser canjeadas. Para asegurar una transición ordenada con el comercio y las empresas de transporte de valores, la moneda de $50 entrará en circulación en octubre de 2026, mientras que la de $10 lo hará en enero de 2027, proceso acompañado por la campaña informativa “Un cambio bien sencillo de contar”.