Una mujer en situación de calle dejó el sector céntrico de Punta Arenas donde permanecía, luego de semanas de gestiones municipales y denuncias vecinales por incivilidades y problemas de insalubridad. La persona, que cuenta con una pensión y cupo garantizado en un albergue, rechazó en reiteradas ocasiones la asistencia estatal hasta concretarse su traslado a un recinto de resguardo.
El procedimiento se ejecutó tras la intervención conjunta de la Municipalidad de Punta Arenas, la Seremi de Desarrollo Social y el programa Calle. Según el balance municipal, desde el 29 de julio la línea de emergencias 800 de Seguridad Ciudadana recibió más de diez llamadas de residentes y transeúntes, lo que motivó un número similar de visitas de inspectores al lugar.
El alcalde Claudio Radonich explicó que el marco legal vigente dificultó una resolución más rápida del caso. Al no registrarse la comisión de delitos, las atribuciones municipales impiden retirar a una persona de la vía pública sin su consentimiento.
Paralelamente a las labores de asistencia social, la Dirección de Medio Ambiente municipal realizó un operativo de aseo e higienización en el punto intervenido para reestablecer la salubridad del espacio público.
Ante la presencia de situaciones similares en otros sectores del centro de la comuna, la autoridad local solicitó mayor flexibilidad en la oferta programática para personas en situación de calle, con el fin de equilibrar la ayuda social con las exigencias de seguridad y convivencia comunitaria.