19 de Abril de 2016: Muere Patricio Aylwin Azócar en Santiago

Recordar
aquellos mandatarios que han suscrito puentes entre el denominado
régimen militar y el retorno a la democracia, sin duda, hace posible que
nuestro país pueda rememorar a una figura clave en todo el proceso, su
nombre, Patricio Aylwin Azócar, Ejecutivo que permaneció en la
presidencia de Chile durante el 11 de marzo de 1990 al 11 de marzo de
1994. Cabe señalar que su impronta se transformó rápidamente en el
imaginario colectivo de la sociedad nacional como una especie de
“ofrenda” política, una que pretendía nuevamente restablecer los
acuerdos, debates cívicos y horizontalidad en el congreso. Sin embargo,
el 19 de Abril del año 2016 fallece, de ahí que recordar parte su vida,
ideas políticas y etapa final, hacen que la polarización histórica pueda
ser relegada.

Primero,
la Biblioteca del Congreso Nacional de Chile, a través de su web
oficial, construye una panorámica respecto de lo que fue la vida y
trabajo público de Patricio Aylwin, dicho archivo afirma lo siguiente:
“Patricio Aylwin (Viña del Mar, 26 de noviembre de 1918 – Santiago, 19
de abril de 2016). Abogado y político de la Falange Nacional y del
Partido Demócrata Cristiano. Presidente del Senado entre el 13 de enero
de 1971 y el 22 de mayo de 1972. Finalizada la etapa escolar, en 1936,
ingresó a la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile donde se
licenció en Ciencias Jurídicas, Políticas y Sociales en 1943, con la
tesis titulada “El juicio arbitral”. Se tituló de abogado en 1944. Entre
1949 y 1954, asumió como secretario del Instituto Chileno de Estudios
Legislativos y en 1967, asumió como director de Escuela de la Facultad
de Derecho de la Universidad de Chile. En 1951 y 1952, fue presidente de
la Falange Nacional. El 28 de julio de 1957, participó en la fundación
del Partido Demócrata Cristiano. Al año siguiente, fue electo su
presidente, cargo que mantuvo hasta 1960. Esta fue la primera de ocho
presidencias que ejerció en su partido durante las siguientes décadas.
El 11 de septiembre de 1973, al momento de ocurrir el golpe militar,
ocupaba la presidencia de su partido, que ejercía desde el 13 de mayo de
ese año. Si bien en un primer momento respaldó la intervención de las
fuerzas armadas, luego se transformó en opositor al régimen militar de
Augusto Pinochet Ugarte. Se mantuvo como presidente de su partido hasta
fines de octubre de 1976, retomando después su profesión de abogado. En
las elecciones presidenciales del 14 de diciembre de 1989, y luego de
obtener el 55,2% de los sufragios, venció a los candidatos Hernán Büchi,
por la derecha (29,4% de los sufragios) y Francisco Javier Errázuriz
(15,4% de los sufragios), por sectores independientes. Con estos
resultados quedó facultado para gobernar durante cuatro años, según lo
dispuesto por la Constitución de 1980”. Sin duda, podríamos continuar
reseñando parte de su vida, trabajo e ideas políticas, no obstante, el
fin último pretende colocar el acento en su calidad de eslabón entre la
década del 80 y 90 propiamente tal en Chile, un esfuerzo político de
todos los sectores, no solo de un segmento en particular.

Segundo,
no olvidemos que Aylwin rechazó la Constitución de 1980 y fue contrario
a la ratificación plebiscitaria de ese año. Luego del triunfo del “NO”
el 5 de octubre de 1988, participó en las negociaciones con el entonces
presidente Augusto Pinochet, que buscaron la aprobación de cincuenta y
cuatro reformas a la Constitución Política de 1980. Estas fueron
aprobadas en el referéndum de julio de 1989 y se constituyeron como un
paso importante de la transición a la democracia. Por otra parte, fue
durante su gobierno, que se creó la Comisión Nacional de Verdad y
Reconcili
ación,
liderada por el jurista Raúl Rettig, quien tuvo la misión investigar y
elaborar un informe respecto de ciertas vulneraciones a los derechos
humanos. Este documento, conocido como “Informe Rettig”, fue entregado
con fecha 8 de febrero de 1991, precepto que aún continua tensionando la
discusión histórica política de Chile. Finalizado su ejercicio
presidencial, no asumió como senador vitalicio porque la Constitución de
1980 reservó esa prerrogativa a los mandatarios que hubieran ejercido
la jefatura de Estado por un periodo mínimo de seis años. No obstante,
el 25 de marzo del 2000, el Congreso aprobó una enmienda constitucional
que creó el estatuto de los ex presidentes y otorgó inmunidad jurídica y
dieta a los senadores vitalicios que renunciaran al cargo, extendiendo
el beneficio al ex presidente Aylwin. Ante su muerte el 19 de abril de
2016, en Santiago, el año consecutivo mediante la Ley N° 20.991,
publicada el 17 de febrero de 2017, se autorizó a erigir un monumento en
su memoria en la Comuna de Santiago. Tal vez, estamos en presencia de
un hombre que más allá de sus aciertos y desaciertos, resultó clave en
esa transición política suscitada entre los años 70, 80 y 90 de nuestro
país, por ende, recordar su muerte y hacer un espacio en los medios de
comunicación escrita para tales efectos, enarbola un espíritu
dialogante, heterogéneo y liberal, uno que poco a poco parece estar
fosilizado en ciertos estratos de la política nacional.

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