El pasado 27 de noviembre el Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP) cumplió 61 años desde su fundación, en el contexto de la Primera Reforma Agraria, con el objetivo de apoyar a la población campesina que, en aquellos tiempos, constituía uno de los grupos más vulnerables de la sociedad chilena, con derechos invisibilizados, por no decir, inexistentes. Lo notable de INDAP es que, a pesar de los años y los cambios culturales, sociales y económicos, nunca ha cambiado el foco de su trabajo, el cual siempre ha estado centrado en el campesinado de nuestro país.
En la actualidad, nuestra institución ejecuta políticas públicas para una Agricultura Familiar, Campesina e Indígena (AFCI) que se ha incorporado a un mundo globalizado y necesita transformar su agricultura tradicional en una agricultura moderna, capaz de producir lo que cada familia necesita, pero que también requiere estar presente en el exigente mercado de las ciudades.
La vigencia de una institución como INDAP ha sido posible porque ha incorporado en sus líneas de acción un conjunto de conceptos y principios contemporáneamente necesarios, como la agroecología, la soberanía alimentaria, la inclusión social, el cambio climático, la resiliencia, entre otros; los cuales cobran aún más valor al ser aplicados en Magallanes, por sus especiales condiciones climáticas y geográficas.
En relación con lo anterior, quisiera compartir con ustedes las cuatro líneas de acción que hemos trazado en nuestra hoja de ruta y que forman parte de la Estrategia INDAP 2023-2030, la cual nos permite sintonizar con los principios mencionados anteriormente.
En primer lugar, nos hemos propuesto trabajar por una agricultura sostenible y resiliente, que sea capaz de producir más con el menor impacto ambiental. Luego, generar mercados inclusivos, que aumenten la competitividad y rentabilidad de la producción. En tercer lugar, queremos fortalecer la idea de un mundo campesino más inclusivo, con identidad y orgulloso de su historia y su rol en el Chile de hoy. Finalmente, y como cuarto eje de trabajo, tenemos el desafío de fortalecer INDAP, de tal manera que sea una institución cohesionada, preparada e innovadora, capaz de responder a los desafíos de la globalización, sin perder la pertinencia territorial que nos caracteriza.
El despliegue de INDAP en los territorios de Magallanes es un aspecto del que nos sentimos orgullosos y ha sido posible gracias a los equipos de trabajo de nuestras Agencias de Áreas en Punta Arenas, Puerto Natales y Porvenir, permitiéndonos llegar con nuestra oferta programática a 450 familias de la región, con un presupuesto ejecutado que supera los $1.200 millones.
Este intenso trabajo territorial no sería posible si no contara con el respaldo y compromiso de los 27 funcionarios y funcionarias que integran la Dirección Regional de INDAP, así como los equipos profesionales y técnicos de extensionistas del Programa de Desarrollo Local (PRODESAL) y el Servicio de Asesoría Técnica (SAT) que fortalecen el impacto local de nuestras políticas públicas.
Finalmente, y de cara a los desafíos para el año 2024, esperamos fortalecer la alianza colaborativa con el Gobierno Regional de Magallanes, para ampliar el alcance de nuestra oferta programática y acelerar la capacidad de producción local de alimentos, aumentando la inversión, capacitación, riego y comercialización de los productos campesinos de la región.
A 61 años desde su creación, INDAP renueva su compromiso con la Agricultura Familiar, Campesina e Indígena de Magallanes, comprometiéndose a resguardar y fomentar la inmensa riqueza cultural y productiva del campo chileno.