Unos de los más graves factores de riesgo en los adolescentes son los intentos de suicidio.
Existen
factores que pueden hacer que algunos adolescentes sean más vulnerables
que otros al suicidio. Se sabe que los adolescentes que se suicidan o
intentan suicidarse tienen problemas para hacer frente al estrés que
sobrellevan por ser un adolescente como: combatir el rechazo, el
fracaso, las rupturas, las dificultades en los estudios y la crisis
familiares. También pueden sentirse completamente incompetentes, para
llevar a cabo los cambios que requieren en esta nueva etapa. O bien,
pueden creen que el suicidio es la única solución frente a problemas que
tienen carácter transitorio, pero dada la edad, perciben como gravísimo
o irresolubles.
Algunos de los factores de riesgo de suicidio en adolescentes son los siguientes:
– Tener una alteración siquiátrica, problemas físicos o médicos.
– Antecedentes familiares de suicidio o comportamiento suicida.
– Historiales de maltrato físico o abuso sexual, o exposición a la violencia u hostigamiento.
– Consumo de alcohol o drogas.
– Acceso a armas de fuego o medicamentos.
Algunos signos que advierten que un adolescente puede llegar a suicidarse son los siguientes.
–
Hablar o escribir sobre el suicidio, por ejemplo, hacer declaraciones
como “me voy a matar” o “ya voy a dejar de ser un problema para otros”.
Escribir canciones, poemas o cartas sobre la muerte.
– Aislarse y evitar el contacto social y tener cambios de humor.
– Aumentar el consumo de drogas o bebidas alcohólicas.
– Sentirse atrapado, sin esperanzas a causa de alguna situación.
– Actuar de manera arriesgada o autodestructiva.
– Regalar pertenencias cuando no hay explicaciones lógicas de por qué se está haciendo.
Los adultos deben tener cuidado con algunos de los mitos en torno al
suicidio como los siguientes: “Si de verdad se fuera a matar, jamás lo
diría”. “Quien diga que se va a suicidar acaba por no hacerlo”. “Intenta
suicidarse para llamar la atención”. Se sabe que nueve de cada diez
personas que se suicidan avisan claramente antes de hacerlo y el resto
lo deja vislumbrar. Casi la totalidad de los suicidas han expresado
verbalmente o mediante un cambio de conducta su intención de suicidarse.
Algunas sugerencias para los padres para prevenir los suicidas en adolescente.
–
Nunca descarte las amenazas de suicido como un melodrama típico de los
adolescentes. No se arriesgue a equivocarse en esto. Tome en serio todas
las afirmaciones sobre el suicidio.
–
Deben tener conversaciones abiertas con los adolescentes sobre los
pensamientos suicidas. La mejor manera de evitar que un joven se suicide
es preguntarle directamente sobre lo que está pensando. Si su hijo
admite tener pensamientos sobre la muerte o el suicidio, los padres
deben validar los sentimientos del niño y asegurarle que están allí para
ayudarlo. Diciéndole, por ejemplo: “Te brindaremos toda ayuda que
necesites para que no tenga que luchar solo con lo que te está
ocurriendo”.
–
Si su hijo adolescente se autolesiona o siente que corre el riesgo de
intentar suicidarse, llévelo de inmediato a atención profesional. La
acción rápida es crucial cuando las cosas han llegado a un punto
crítico.