Una
de las atribuciones de la Dirección General de Aguas (DGA) es ejecutar
acciones para resguardar el consumo humano y el saneamiento, la
preservación ecosistémica, la disponibilidad de las aguas, la
sustentabilidad acuífera y promover un equilibrio entre eficiencia y
seguridad en los distintos usos productivos de las aguas.
La
importancia de organizarse para gestionar los recursos hídricos cada
vez cobra más relevancia considerando que el agua es un recurso limitado
y a veces escaso por la falta de precipitaciones. La región de
Magallanes y de la Antártica Chilena no ha estado ajena a esto, en
diciembre de 2022 se dictó por primera vez un decreto de zona de escasez
hídrica para la comuna de Cabo de Hornos para entregar seguridad
hídrica a la localidad de Puerto Toro. Luego, en febrero de 2023 se
dictó un segundo decreto de escasez para otras comunas de la región y en
mayo de 2023 se declaró zona de prohibición el sector hidrogeológico de
aprovechamiento común (SHAC) de Punta Arenas. ¿Y esto, qué significa?
Que la DGA debe proteger la sustentabilidad del acuífero y, por lo
tanto, no podrá entregar nuevas concesiones de derechos de
aprovechamiento de aguas en el sector.
Para
gestionar las aguas subterráneas o acuíferos, la DGA identifica los
denominados sectores hidrogeológicos de aprovechamiento común (SHAC),
que es una delimitación del acuífero que permite su estudio, evaluación y
gestión. En nuestra región están catastrados 73 SHAC y uno de ellos es
el SHAC Punta Arenas, por lo que la DGA está promoviendo activamente la
conformación de la primera comunidad de aguas subterráneas (CAS) en la
región.
La
invitación a las y los titulares de derechos de aprovechamiento de
aguas es a ser parte de esta nueva organización de usuarios, porque
permitirá la participación activa en la toma de decisiones como
colectivo organizado, así como también la correcta gestión de los
derechos y la protección de las fuentes de agua. Ahora bien, la
consecuencia de no organizarse dentro del plazo establecido por la ley,
radica en que la DGA no podrá autorizar cambios de punto de captación a
ninguno de los usuarios del SHAC y una vez constituida la CAS, sólo
podrán acceder a dicha solicitud quienes sean integrantes de la
organización.
En
el proceso de conformación de la comunidad de aguas subterráneas del
SHAC Punta Arenas, hay un trabajo avanzado, como es el registro de
comuneras y comuneros, es decir un catastro de todos los derechos de
aprovechamientos de aguas allí constituidos, lo cual sirve de base para
concretar la CAS.
Además,
durante este segundo semestre, el Programa de Acompañamiento de
Organizaciones de Usuarios de la DGA, apoyará la conformación judicial
de la comunidad de aguas subterráneas de Punta Arenas. Para ello, se
desarrollarán asambleas participativas para que sus futuros integrantes
definan los estatutos y propongan representantes que formarán el
directorio provisional de la CAS.
Para
difundir el proceso de conformación de la CAS, la DGA ha estado
realizando reuniones preparatorias con las Juntas de Vecinos Sur y Norte
del SHAC Punta Arenas, y en agosto se hará un encuentro con la
comunidad del sector medio del SHAC, comprendido desde el estero Bitsch
hasta río de Los Ciervos, y así despejar las dudas previo a las
asambleas, donde deberán sentar las bases de la organización.
Entonces,
invito a las usuarias y usuarios de aguas del SHAC Punta Arenas a que
aprovechen esta oportunidad, participando de las diversas actividades
que se realizarán para orientarles y concretar la conformación de la
comunidad de aguas subterráneas, que contará con la representación
judicial de profesionales de la DGA ante tribunales.
Cuidar
el agua es una responsabilidad de todas y todos, y su correcto uso y
gestión debe ser un objetivo común y prioritario para avanzar en
seguridad hídrica, y aun cuando las aguas subterráneas no son visibles a
simple vista, son esenciales para avanzar de manera sostenible y
enfrentarse al cambio climático.