Los
desafíos que se vienen para la Región de Magallanes y Antártica Chilena
en busca de impulsar definitivamente el turismo son muchos.
Independiente de que -hasta antes de la pandemia del Coronavirus- las
cifras eran muy positivas con un notable crecimiento, aún falta mucho
por hacer. Hay que diversificar los destinos, porque no nos podemos
quedar solo con las Torres del Paine, por eso es fundamental que las
iniciativas gubernamentales se concreten a la brevedad y que en el
mandato presidencial de Gabriel Boric estén el diseño y construcción y
mejoramiento de la ruta de navegación por el sector de El Kirke; el
diseño de infraestructura portuaria para Puerto Natales, que permitiría
que buques de turismo de gran tamaño lleguen a la capital de Última
Esperanza y por ende, aumente el arribo de turistas y demanda de
servicios y logística. A su vez, en la Provincia de Magallanes, debe
concretarse el mejoramiento de la infraestructura portuaria, el diseño y
construcción del Centro Científico y Museográfico Antártico; el camino
que unirá las comunas de Río Verde y Puerto Natales generando un trazado
alternativo a la Ruta 9 que va desde Punta Arenas hasta la capital de
Última Esperanza; la ruta a Cabo Froward, entre otros. En Tierra del
Fuego, la ruta entre Porvenir-Manantiales y entre Porvenir-Onaisin, que
comunicará la capital de Tierra del Fuego con el sur de la isla, donde
hay paisajes maravillosos e inexplorados. Por su parte, en Puerto
Williams se debe terminar la construcción del aeródromo Guardiamarina
Zañartu y mejorar la infraestructura portuaria. Son muchas las cosas que
faltan por hacer, estas son las de primera necesidad y en las que el
Gobierno de Gabriel Boric debiera acelerar.