Se cruzó en mi camino
Epicteto, filósofo de la corriente estoica nacido el año 55 en la actual
Turquía. Ahora tiene sentido la frase “toleró estoicamente la
prepotencia”, es decir que tuvo un autocontrol admirable. Nos enseña a
valorar lo que tenemos y podemos hacer, y a asumir que hay un ente
superior o situaciones ante las cuales no tenemos el control. Pero a su
vez su “Manual de Vida”, nos dice que “tu tarea es representar bien tu
papel”, es decir, hacer bien lo que te tocó hacer. Ese conformismo,
pero a la vez compromiso contigo mismo y con lo que realmente puedes
cambiar, te dará tranquilidad.
Hoy
debemos vivir estoicamente, en un mundo de buenas intenciones y
apariencias, pero que en la ejecución es frío y desinteresado. Debemos
desarrollar autocontrol para no rabear de gusto, en instancias donde las
palabras se las lleva el viento, guardando esas energías para plantear
los problemas donde realmente tienen cabida y quizás impacto.
Hoy los procesos
informáticos deberían dar buenos resultados, pero la improvisación
irresponsable de los entes públicos limita la correcta ejecución.
No
reviste análisis que, existan personas que no reciban la PGU si los
servicios sociales del país saben quienes son. De hecho, entregan
números sólidos de cuantas personas no la han reclamado. Quizás son
estoicos que no reclaman, y si el Estado los conoce, entréguele su
dinero sin tanta burocracia. Tampoco reviste análisis que, al momento de
confeccionar una declaración de IVA, el cliente tenga un valor total de
ventas diferente a lo que entrega la empresa contratada y la que tiene
el SII. Tres valores diferentes, para la misma información, simplemente
una vergüenza. Por otro lado, que la Dirección del Trabajo tenga
conviviendo dos páginas web, ambas malas, que se haya empadronado el
mail de la empresa en la nueva página MiDt como lo exige la ley, pero
que el fiscalizador verifique en la plataforma antigua, acusando que si
no regulariza te cobrará una multa. ¿En que quedamos? ¿Trabajamos en la
plataforma antigua o en la nueva? o ¿en ambas?
El
Contador debe desempeñarse estoicamente. No debe desquitarse con el
funcionario local que no tiene poder de decisión y sus preocupaciones
son simplemente hacer bien su papel en el servicio público. Debemos
autocontrolarnos, cuando el cliente no colabora entregando información, porque insiste en que el servicio público funciona bien, porque les entregan premios.
Pero
si bien nos autocontrolamos, tenemos derecho a reclamar ante la opinión
pública, y dejar en evidencia, que una buena gestión no se sustenta en
campañas de marketing, premios y apariencia. Si no que va mucho más
allá, en facilitar el cumplimiento de los contribuyentes, apoyándolo en
todas sus formas, y no bajo amenazas sustentadas en malas prácticas
tecnológicas. Quizás de esta manera y dejando reclamos en las oficinas
correspondientes, dejamos de lado el conformismo estoico, y llegamos a
quienes toman las decisiones serias y definitivas.