Bomberos de Chile, en alerta nacional

Dentro de las varias novedades que el Gobierno del presidente Gabriel Boric, ha tenido respecto al presupuesto del año 2024, una que destaca, es el sorpresivo recorte del presupuesto a Bomberos de Chile, situación sensible, debido a que la institución de Bomberos de Chile, concentra la mayor reputación por parte de la ciudadanía, siendo siempre parte de los Top 3, entre la preferencia espontánea y es un respondedor de emergencias por excelencia.

No soy bombero, pero reconozco su profesionalismo, la garra de sus voluntarios y la disposición que tienen para dar respuesta al más amplio espectro de emergencias, que pueden existir en la comunidad, entre ellas destacan; búsqueda de personas desaparecidas, accidentes vehiculares, incendios estructurales, rescate en altura e incendios forestales; la situación es que como nunca, un gobierno ha causado el enojo de la institución más valorada y respetada de los chilenos. Así fue como, su presidente nacional, Juan Carlos Field, manifestó su total descontento, debido a cuatro puntos que están afectando a la Institución: rebaja del presupuesto institucional en 3 mil millones de pesos, problemas por la circular 20 del Ministerio de Hacienda, una deuda por rendiciones del Fondo de Emergencia (Femer) y deuda de 1.300 mil millones de pesos por reconstrucción de cuarteles.

Yo como contribuyente, no tengo problemas que mis impuestos financien a Bomberos, o a más Carabineros , o más fiscalizadores del Servicio de Impuestos Internos, no hay problemas alguno con eso; por el contrario, uno quiere que su dinero se vea en beneficios para todos nosotros; pero el dinero se fuga en otras cosas, esto demuestra las prioridades del Gobierno, en no tener la gestión de cubrir las necesidades más básicas que tiene un Estado con las personas, como es dar el resguardo necesario a la población en los sistemas de respuesta ante emergencias, por esto me molesta el mal uso del dinero fiscal y la contratación de tantos asesores, que ingresan con sueldos de gran diferencia, por sobre los empleados de carrera, que tiene una experiencia relevante y que por años esperan solo una oportunidad.

“El día 15 de diciembre de 1850, una cigarrería de la calle Cruz de Reyes en Valparaíso, se desató un incendio que se propagó rápidamente a las casas colindantes. Los propios vecinos trataron de contener el fuego y el propio Intendente de la época, Almirante Manuel Blanco Encalada, participó en las tareas de salvamento, mientras el fuego arrasaba bodegas, casas y rancheríos”.

Los inicios de bomberos siempre fueron autogestionados por la comunidad, hasta que el Estado dentro de su rol constitucional de dar protección interna y externa, finalmente otorgo el financiamiento anual necesario para su sostenibilidad financiera.

Las emergencias tienen costos, que el usuario no los paga, pero hay consumo de combustible, deterioro de material, y en resumen cada ayuda al auxilio es una operación económica contable, que debe reflejarse en un traspaso de dinero, que no va al recurso humano, que como sabemos es voluntario, pero que este desembolso va a subsanar perdidas, deterioro y desgaste de equipos de bomberos, finalmente se necesita dinero, para reponer lo que se deterioró.

Espero que Bomberos, que es una institución que nos une a todos los chilenos, pueda solucionar las diferencias con el Gobierno actual, para no afectar resguardo a las familias, ante emergencias cada vez más complejas.

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