Carolina Goic: una estrella con luz propia en el nublado cielo político

La senadora por Magallanes y Antártica Chilena, Carolina Goic Boroevic, es la única protagonista de la vida política de la zona más austral del país que ha llegado a ser candidata a Presidenta de esta larga y angosta faja de tierra.

La parlamentaria, que representa a nuestra región en el Senado, es fruto de la unión de sus padres Pedro y Mary. Con pasado en Puerto Natales y Punta Arenas y una infancia también en Santiago y en Ecuador, salta a la vista su visión del mundo, arropada con sus estudios en los colegios teresianos capitalinos “Cardenal Spellman” y “Pedro de Valdivia” y con lo que recibiera en el muy salesiano Liceo María Auxiliadora de Punta Arenas, se cimentó la profesión de trabajadora o asistente social que le otorgara la Pontificia Universidad Católica de Chile.

La ahora abandera presidencial del falangismo no sólo recibió la respetada y valiosa influencia de sus padres, sino también de una familia con una percepción muy clara de la problemática social y económica de Chile.

Su padre, Pedro Goic, fue uno de los ministros mejor conceptuados en el gobierno del fallecido ex Presidente Eduardo Frei Montalva y su tío, el obispo Alejandro Goic, no sólo ha desarrollado una intensa labor en el seno de la Conferencia Episcopal de Chile, sino que ha hecho propuestas trascendentes como “el sueldo ético” y ha hablado sobre la contingencia cuando y cómo lo ha estimado necesario, sin conveniencias o acomodos, casi en tono desafiante, siendo un férreo opositor al aborto.

Carolina llegó a trabajar como profesional de apoyo a las tareas que el Sernam desarrollaba en Magallanes en el año 2002, cuando Ricardo Lagos Escobar estaba al frente del país.

También se desempeñó como analista de proyectos en la Serplac, donde alcanzó la jefatura por su capacidad, su responsabilidad y eficiencia en la gestión del cargo que ocupó hasta el 30 de junio de 2005, cuando renunció para postular al cargo de diputada por Magallanes.

Le fue muy bien porque resultó electa el 12 de diciembre de ese mismo año con el 27,1 por ciento de los votos y dejó atrás a varias figuras políticas regionales que sucumbieron al olvido.

Durante su primera gestión parlamentaria desempeñó su labor, en forma preferente en las comisiones de Trabajo y Seguridad Social; Zonas Extremas; Pesca; Familia y en la Comisión Especial de la Juventud, junto con vinculares con grupos interparlamentarios de las más diversas nacionalidades, logrando una positiva proyección internacional.

Cuatro años más tarde, Carolina Goic fue reelecta, al decir de los aficionados a la hípica, “mirando para atrás”, y logró mantener y aumentar las preferencias que tenía en el electorado magallánico.

Su nuevo período en la Cámara de Diputados la llevó a encabezar un grupo de parlamentarios chileno-croatas, pero su preocupación mayor la tuvieron los asuntos relacionados con Trabajo y Seguridad Social; las zonas extremas, con sus múltiples debilidades y pocas fortalezas, generalmente golpeadas por el agobiante centralismo, pero, por sobre todo, se hizo sentir su profunda inquietud por los adultos mayores, tanto por sus carencias materiales y afectivas como por las problemáticas colaterales a estas situaciones.

AL SENADO

La postulación a uno de los dos cargos que tiene Magallanes y la Antártica Chilena era el paso siguiente natural de una diputada exitosa, trabajadora, responsable y eficiente en su labor.
Su mano estuvo en la regularización de los horarios de labor de las trabajadoras de casas particulares, las siempre queridas “nanas” de tantos hogares magallánicos, y también en la extensión del período de post natal para las madres de todo Chile, logros no menores.

Por eso, no sorprendió que obtuviera en las elecciones del año 2013 el 38,17 por ciento de los votos, destacando a nivel nacional y asumiendo el mismo día de marzo en que dejó su sillón en la Cámara de Diputados a otra figura de la política regional, Juan Morano Cornejo.

Fue la primera mayoría desplazando a Carlos Bianchi Chelech y dejando en el completo olvido al senador Pedro Muñoz, quien fue por más de 20 años parlamentario de Magallanes. 

La senadora marcó varios hitos en el ejercicio de su cargo, como cuando apoyó el proyecto de ley que busca establecer el aborto por tres causales y le permitió seguir su trámite legislativo.

Desató fuerte polémica, pero señaló con hechos como éste, que tenía decisión y voz propia, pese a la molestia de los sectores más conservadores de su partido.
De los cuatro parlamentarios de la región -Bianchi, Morano, Gabriel Boric, y ella misma-, es por lejos la mejor evaluada y eso se lo hace sentir la gente. 

Factor pizarro

El año pasado, dos hijos del senador Jorge Pizarro se vieron envueltos en un caso judicial que cuestionó, investigó y sancionó las “asesorías verbales” que prestaron a empresas que financiaban la actividad política chilena, al estilo de SQM.
El senador por la Cuarta Región, ya cuestionado porque viajó a un campeonato mundial de rugby realizado en Londres cuando aún no cesaban los sismos de un violento terremoto y tsunami que golpeó duramente a la zona que representa en la Cámara Alta, decidió renunciar a la presidencia del PDC, en forma sorpresiva y creó un vacío de poder en el seno de la colectividad falangista.
Y entonces, las miradas se volvieron a la vicepresidenta, la senadora magallánica Carolina Goic.
Y desde esos meses en la Nueva Mayoría empezaron a mirar con otros ojos a esta parlamentaria que venía de la zona más austral del país.
Ha conducido a su partido a una enorme tarea: recuperar su identidad, en todo sentido, tanto en lo ideológico como en lo económico y en lo social, hablando fuerte y claro, desmarcándose de una gestión que apenas tiene poco más de un 20% de aprobación.
No le tembló ni la mano, ni la voz y se mantuvo firme cuando la acusaron de haber sepultado al conglomerado oficialista. Tampoco cuando reiteró que había que mantener el sistema de concesiones para cumplir con la promesa de construir y entregar más hospitales a los chilenos. Y ya se sabe que cuestionará el aporte millonario que pretende hacer la Presidenta Michelle Bachelet a Televisión Nacional de Chile, que ha generado pérdidas por decenas de millones de dólares y que tiene como presidente del directorio a un dirigente socialista de primera línea hasta hace un tiempo.

Inteligencia, audacia, sistematización, planificación, convicción y, por sobre todo, consecuencia en la defensa de los valores y principios del humanismo cristiano, parecen los ingredientes ideales de una fórmula político – electoral que para muchos pudiera ser peligrosa, pero que para la senadora y candidata presidencial DC  empieza a ser exitosa. Entre sus cercanos, especialmente sus camaradas, la señalan “como una persona muy amigable y querendona” y una mujer “muy trabajólica”. Además, de querer impregnar al país de un verdadero regionalismo y descentralización por la que se viene luchando desde hace muchas décadas.

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