Desde el 11 de marzo a la fecha hemos visto un gobierno desplegado muy activamente por el plebiscito apoyando claramente y descaradamente la opción Apruebo, dejando de lado, en segundo plano, las reales necesidades y urgencia de la ciudadanía como son el costo de vida y la seguridad.
Luego de ganar la elección presidencial el entonces diputado
Gabriel Boric diseñó y armó un equipo para este primer tiempo de su
gobierno, de marzo a septiembre un equipo de campaña, un equipo que dice
contento a todos los sectores políticos que lo apoyaron en su
candidatura, para que puedan en conjunto desplegarse territorialmente
por la opción Apruebo,
se la jugaron en un 100% hipotecando su capital político, generado en
una instancia democrática con amplia participación donde obtuvo una
votación y un apoyo cercano al 55% de los votos. La verdad que hoy es
el 55% no existe, en todas las encuestas y consultas ciudadanas la aprobación del Presidente, de su gabinete y la gestión del mismo ronda los 35 puntos, por lo cual en cuatro meses perdió 20% de su aprobación, lo que demuestra que hay un malestar de los sectores que apoyaron, confiaron y creyeron en las propuestas de campaña del candidato Boric.
En el marco de una situación compleja donde los indicadores económicos son muy desfavorables, donde
las cifras de seguridad cada día están peor y las señales políticas o
acciones no van en la línea o en la generación de mejoras, se genera malestar ciudadano, se genera la desconexión con la ciudadanía y una desaprobación bastante importante; sabemos que hay un gobierno jugado por una opción, no solamente lo decimos las personas de oposición, lo ha dicho la Contraloría en reiteradas oportunidades.
Se han mencionado y defendido artículos de la propuesta constitucional por ministros y el propio Presidente, nivel regional, y hemos visto una cantidad de ministros y subsecretarios en nuestra región, algo muy positivo para una región extrema; el problema es que no traen ningún anuncio, ni recursos, menos esperanzas y proyectos. Sino que siembran incertidumbres, recordemos la primera visita del Presidente Boric a Magallanes, donde cuestionó la industria más importante, la salmonicultura, que representa cerca del 25% de PIB regional y más de 5.000 puestos de trabajo de manera directa.
Vemos
un gabinete débil, con ignorancia administrativa, con una superioridad
moral increíble, sin autocrítica, sin análisis, sin datos, y esto lamentablemente no solamente ocurre con los ministerios sino que también con las seremis a nivel regional,
que van a entrevistas a leer torpedos, desconocen los procesos
administrativos, que desconocen las cifras de seguridad, de inflación,
desempleo, que desconocen la realidad regional, justifican semana a
semana los errores de sus ministros, que han hecho noticia por
polémicas, por los llamados “errores administrativos”, que simplemente reflejan la inoperancia, la arrogancia y la poca preparación. Espero que el llamado “Socialismo Democrático” sea más escuchado, la experiencia, el conocimiento, debe ser valorado; pero lamentablemente tenemos a un ministro Jackson que se siente con una superioridad moral y ética.
Hoy Chile ya no es el mismo que hace un par de años. Todos
los indicadores económicos han empeorado, las incertezas para los
inversionistas están instaladas, las reglas y regulaciones no son claras
y se generan mayores incertidumbres;
propuesta de modificación de leyes, una reforma tributaria en el marco
de una crisis mundial como es la pandemia, un proceso constituyente
donde se podrían cambiar algunas normativas que afectan a importantes
sectores productivos en nuestro país. Para avanzar y para generar cambios hay que hacerlos de manera gradual, responsable ,pensando
en el presente pero también en el futuro, esa visión de futuro es la
que no ha tenido esta administración durante estos primeros meses, con una arrogancia nunca antes vista,