Hace
unos días se publicó una noticia de OO.PP que nos alegró mucho y que
respondía a lo que hace más de 30 años venimos planteando en el sector
turismo, que es la integración y conectividad de los destinos de la
Patagonia, a través de un acceso hasta la frontera con Argentina en el
sector de Yendegaia/La Pataia, al sur de la Tierra del Fuego. Esto se fue dando paulatinamente en la interconexión de
Paine y Calafate, los dos destinos continentales más potentes, y nadie
puede decir que ello no ha sido beneficioso para ambas partes, ya que el
intercambio de turistas ha sido creciente, permitiendo la llegada de
grupos e individuales provenientes desde orígenes de largo alcance, que
de otra manera tal vez no recibiríamos en forma tan fluida. En el caso de Tierra del Fuego esa integración y esa conectividad son aun más importantes, ya que cada uno tiene una parte fundamental del turismo. Ushuaia tiene la demanda (cerca de 300.000 visitantes al año), a pesar de que su oferta no es muy abundante,
y nosotros tenemos una oferta extraordinaria pero no contamos con
demanda para alcanzar ni la mitad de la existente al otro lado del
alambre, y de hacerlo nos llevaría décadas. A ellos, por su parte,
ya no es mucho lo que les puede crecer la demanda actual puesto que no
tienen nada nuevo y significativo que ofrecer. Por tanto, ¿por qué no
aunar esfuerzos con beneficios mutuos para desarrollar un territorio
virgen, con miles de maravillosos recursos escénicos, de fauna y con
destinos de reconocido interés mundial? La
sola posibilidad de promocionar y realizar excursiones a atractivos en
territorio chileno le dará a Ushuaia miles de noches de alojamiento
extras y otros tantos servicios de restaurante
o comisiones por excursiones, transporte, etc. Asimismo, a nosotros,
miles de excursiones marítimas, miles de transportes internos y poder
desarrollar efectivamente a Pto. Williams con una gran variedad de
servicios que tendrían asegurada su demanda. El desarrollo de nuevos
destinos tanto en Tierra del Fuego como, por ejemplo, los fiordos Parry y Brooks, la Avenida de los Glaciares de la vertiente sur de la cordillera Darwin en el canal Beagle,
por mencionar algunas alternativas marítimas, o los espectaculares
recursos que nos ofrece la alternativa terrestre en el PN Yendegaia. También la Provincia Antártica ofrece múltiples alternativas, pudiendo incorporar excursiones a
Cabo de Hornos, que es un destino muy esperado por la industria a nivel
mundial, así como a los variados atractivos existentes en Isla Navarino
y alrededores. Finalmente, la apertura de estas conexiones permitirá
concretar el ansiado circuito terrestre Calafate – Paine – Natales –
Punta Arenas – Porvenir – Pto. Williams – Ushuaia. La promoción que
haga Ushuaia de estas nuevas alternativas serán de una ayuda innegable
en el esfuerzo que en el mismo sentido deberemos realizar nosotros. En
resumen, nuestro país tiene un territorio con inmensas potencialidades
de crecimiento turístico, pero necesita acortar el periodo para el
desarrollo y hacer más rentables, interesantes y posibles las
inversiones que se requieren. Por tanto, será de gran atractivo a los
inversionistas en todo tipo de servicios, desde naves de turismo,
hotelería, restauración, transporte, excursiones y muchas más, tener una
gran demanda esperando se abra la frontera en el sur de la Tierra del
Fuego para visitar nuestras maravillas naturales. Creo que es la oportunidad que tanto Tierra del Fuego como Pto. Williams y en general la región estaban esperando desde hace muchos años y que ahora puede ser una realidad. En
el tiempo que falta para que ello se pueda convertir en realidad,
creemos que es muy importante que establezcamos una estrategia público–privada,
destinada a analizar cada punto de una agenda que defina políticas
claras. Asimismo, adelantar gestiones con empresarios y autoridades de
Ushuaia; visualizar los eventuales problemas que pudieren surgir en el
camino y prever sus soluciones; atraer las inversiones mayores que se
requerirán, en especial navegación y hotelería. También, la Autoridad
Marítima deberá definir las
características y limitaciones de la navegación en las aguas del Beagle
al sur, de manera que estén claramente determinados los posibles
destinos y características de las operaciones, pero muy especialmente
diseñada y ya en marcha una adecuada y potente promoción turística
esperando el día cero. La
idea es que tengamos las facilidades e inconvenientes analizados y
ojalá solucionados para iniciar de inmediato el desarrollo de uno de los territorios más espectaculares y prístinos de nuestra región
y de Chile. Si tanto el sector privado como el público hacen bien su
pega y llegamos preparados a ese momento, no debiéramos tener ningún
temor a la integración y conectividad de estos territorios. Es un
desafío para las nuevas autoridades regionales y para todo el sector, ya
que traería grandes beneficios socioeconómicos a la Isla Navarino, Tierra del Fuego y a la Región de Magallanes, dando un gran impulso a una de las actividades más sustentables: “el turismo de intereses especiales”.