En Magallanes, en general, existen muchos cables aéreos y en desuso que no han sido retirados y que, incluso, no existe ni las más mínima intención de querer retirarlos.
En
Punta Arenas, en las calles Lautaro Navarro, José Menéndez y Bories, en
el centro, además de Prat, en el Barrio 18 de Septiembre, se observa la mayor problemática de cableado aéreo.
Y
se había anunciado hace unos años que se terminaría con muchos de
ellos, pero ¿qué pasó? En Lautaro Navarro somos testigos a diario y el
fenómeno ocurrió porque antes tiraban un cable multipar, en las casas
hay dos o tres líneas y hay otras más que no están funcionando porque
hay oficinas en arriendo y cuando los arrendatarios se van la línea
queda en desuso, pero los cables quedan ahí.
Y la contaminación visual de la ciudad aumenta.
Hace
sólo unos años, la cantidad de cables en desuso que había en Punta
Arenas era de más de 2.000 kilómetros, lo que equivale a la distancia
desde la capital magallánica a Osorno… ¡Una vergüenza! Muchas
autoridades han salido a criticar el tema, pero no han podido hacer nada
al respecto.
Los dardos han apuntado fuertemente a las empresas responsables de ese cableado que nunca han retirado.
Y lo peor de todo, es que los reclamos son pocos.
La gente no se siente afectada por esta horrible contaminación visual, pero ello trae consigo ciertos riesgos.
En
la Población 18, por ejemplo, transitan camiones y microbuses que
tienen cierta altura y la poca tensión que con el paso de los años van
teniendo los cables los puede llevar a provocar un grave accidente.
De
hecho han existido accidentes producto de aquello, lo que provoca en
ocasiones que una cantidad importantes de postes caigan y un gran número
de personas queden sin suministro de luz por algunas horas.
El llamado es que se haga el retiro y no por expresa resolución de una normativa.