¡El
último que apague la luz! Quizás muchas veces hemos escuchado esta
frase en distintas ocasiones, frase que está asociada generalmente
cuando no hay nada más que hacer, cuando prácticamente está todo
perdido, a no ser, que algo pueda salvar la situación, de lo contrario
el último deberá apagar la luz.
Esta
frase sonó muy fuerte aquí en la Región de Magallanes. El grito “el
último que apague la luz”, vino desde Tierra del Fuego, vino desde la
ciudad de Porvenir en la voz de una mujer que hace unos días nos dejó,
aquella mujer que con un grito desesperado quiso que las autoridades
regionales y nacionales escucharan el clamor ciudadano de la capital
provincial, ello, a raíz de la crisis, principalmente económica que
estaban viviendo los habitantes de la isla, quienes en forma desesperada
estaban abandonando el lugar.
La
mujer de aquel grito desesperado era Sylvia Vera Pérez, Q.E.P.D, quien
fue la primera gobernadora provincial pos dictadura durante el periodo
1990-1994, en el mandato del exPresidente Patricio Aylwin y
posteriormente ratificada en su cargo bajo el gobierno del exPresidente
Eduardo Frei.
Quizás
para muchos es desconocido que gracias a estos “gritos” desesperados de
Sylvia Vera Pérez, quien será recordada como una gran educadora,
gobernadora, alcaldesa, concejala, se evitó un éxodo masivo de vecinos
desde la Isla de Tierra del Fuego, principalmente desde Porvenir, su
coraje y valentía, permitió que las autoridades de gobierno tuvieran una
mirada distinta para la isla.
Su lucha en defensa de los habitantes de Porvenir, se centró en que las autoridades establecieran
y
mantuvieran los beneficios de las leyes de excepción, permitiendo de
esta forma, el crecimiento económico y social en el territorio, de lo
contrario Porvenir estaba condenado a ver un éxodo de vecinos, pero
gracias a esta mujer, Porvenir logró superar esa crisis por el cual
muchos ciudadanos emigraron en aquella época.
Durante
mi labor de reportero de prensa en los años noventa y principio del año
2000, muchas veces me tocó entrevistarla y compartir con ella, nunca
preguntaba de qué se iba tratar la entrevista, simplemente ella estaba
disponible a contestar todo tipo pregunta, sin necesidad de pauteo, algo
que no siempre ocurre.
Recordaremos
a la respetada Sylvia, como una mujer con mucho carácter, firme en su
toma d decisiones, dialogante, amante de su querida ciudad de Porvenir,
la cual la escogió como su ciudad adoptiva. Sylvia Vera Pérez, de
militancia socialista, también sufrió el rigor de la dictadura, fue un
dolor permanente que tuvo, por haber sido exonerada de su fuente laborar
mientras ejercía funciones en la Escuela Bernardo O’Higgins.
Desde
esta tribuna hacemos un reconocimiento a su figura, a la mujer, a la
política, a la profesora, a la gobernadora, a la alcaldesa, a la
concejala, pero, sobre todo, a aquella mujer que levantó la voz en los
momentos más críticos de su querido Porvenir, lo que evitó que nadie
apagara la luz en la capital de Tierra del Fuego.