Cuando sólo se sabe llevar agua para su propio molino

El ex alumno del Colegio Británico de Punta Arenas; ex alumno de la carrera de Derecho en la Universidad de Chile en Santiago; y electo diputado por el Distrito 60 Magallanes y Antártica Chilena parece observar que su buena estrella y su discurso rupturista con el “establishement” vigente empieza a perder fuerza, lo que se traduciría en una notable pérdida de votación para su movimiento, el Frente Amplio.

Es que las acciones de Gabriel Boric, a juicio de analistas políticos locales y nacionales, podrían ser calificadas como, al menos, sinuosas.
Habló, durante su campaña, de la rebaja de las millonarias dietas parlamentarias que pretendía rebajar.
Hubo un intento fracasado, pero los suculentos ingresos parlamentarios se mantienen y la inflación creciente, un tanto disimulada por los entes oficialistas, los ha aumentado.
Su participación en la tramitación de las leyes acerca de la educación ha sido tan opaca como la de su compañero Giorgio Jackson, sobrevivientes de la otrora esperanzadora “bancada estudiantil”, devorada por las fauces políticas del Partido Comunista, en las cuales, por decisión propia cayeron Camila Vallejo y Karol Cariola, sin que hasta ahora se sepa de cuánta calidad estamos hablando ni de cuánta equidad ni tampoco de qué ocurrirá, en definitiva con el Crédito con Aval del Estado, el tristemente célebre CAE.
Lo que podría ser calificado como “el canto del cisne” del Frente Amplio se dio en Valparaíso, donde en las recientes elecciones municipales y de alcalde, el novel diputado y sus compañeros lograron elegir a Jorge Sharp, con una cantidad tan grande de adhesión electoral que dejaron en el camino a DJ Méndez, oficialista casi puro, y al ex alcalde UDI Jorge Castro.
Pero ese “canto” no se escuchó en Punta Arenas, comuna donde la candidata de Gabriel Boric, al menos la proclamó e hizo campaña en algunas ocasiones, la trabajadora social Jessica Bengoa Mayorga, resultó en el cuarto lugar, con apenas 2 mil 846 preferencias, detrás del candidato oficialista Ramón Lobos ( con 6 mil 576 votos y el 20,40 por ciento) y del ex alcalde Emilio Boccazzi, quien obtuvo un total de 5 mil 558 sufragios y un porcentaje del 17,33 por ciento), todos muy lejos de los 15 mil 209 votos del actual alcalde Claudio Radonich, que con el 47,17 por ciento de los 33 mil 165 participantes en el reciente proceso de votación.
Y como las cifras electorales son frías, aunque más cercanas que las estrellas, en las muy cercanas primarias, el Frente Amplio, con sus dos candidatos, apenas recogió 2 mil 841 votos en toda la región, de los cuales dos mil diecisiete fueron para Beatriz Sánchez ((71%) y 824 fueron para Alberto Mayol (29%).
Esos números contrastan notablemente, con los cinco mil treinta y siete votos de Sebastián Piñera; los mil 940, de José Manuel Ossandón, y los mil 439 sufragios de Felipe Kast que, en conjunto sumaron 8 mil416 preferencias, con el 74,8 del total de votantes que ascendió a 11 mil 716, de un universo de votantes habilitados que sumaban 147 mil 395 personas.

¿DÓNDE ESTABAS TÚ?
El diputado Gabriel Boric, a las nueve y media de la mañana del domingo se aprestaba a abordar un avión que lo llevó a Santiago y se le vio muy cerca de Beatriz Sánchez y tampoco fue a Valparaíso: celebró en la cuna del centralismo que tanto ha dicho combatir en beneficio de las regiones, especialmente, una de las extremas que él representa en la Cámara de Diputados.
Algunos de sus seguidores más cercanos sintieron el dolor de la partida de su líder regional, cuyo rostro y su moderno y juvenil corte de pelo trajeron las emisiones de los canales de televisión capitalinos y tuvieron que dar explicaciones por la baja votación obtenida por el Frente Amplio en Magallanes.
Sin embargo, esa decepción no fue momentánea sino que revivió un par de días después, cuando se conoció la votación de los señores diputados que rechazaron el Informe Sename Dos.
Allí se había establecido la negligencia inexcusable de la ex ministra de Justicia, actualmente integrante del Consejo de Defensa del Estado (CDE), allegada a la Democracia Cristiana, pero, por sobre todo, muy amiga de la Presidenta Michelle Bachelet.
Sin embargo, hubo volteretas surtidas por parte de numerosos diputados a los que visitó una pléyade de señores ministros, con minutas preparadas por La Moneda y que desarrolló un intenso “lobby” para evitar que en el documento de más de quinientas páginas pareciera sólo el nombre de Javiera Blanco, omitiéndose la de otros personajes con mayores o menores responsabilidades en la muerte, torturas y abuso de todo tipo contra centenares de niños que tenía que proteger el Servicio Nacional de Menores, el también tristemente célebre Sename.

Bachelet dijo que “era una caricatura”; la senadora Goic manifestó que “todos hemos fallado”, que todos “somos responsables” y que no había que personalizar; el señor Ministro de Justicia habló de las violaciones a los derechos humanos en el gobierno militar, pero el diputado Ramón Farías, PPD y presidente de la Comisión Investigadora Sename Dos, valientemente y se le reconoce el gesto por parte de muchos sectores no oficialistas, señaló que el gobierno, su gobierno, por razones políticas, había dado la espalda a los niños del Sename y al denunciar el intenso “lobby” del gobierno entregó antecedentes que demostraron las presiones, las volteretas, por ejemplo de Camila Vallejo quien, por ejemplo había votado a favor del informe en la comisión que presidiera Farías y que demostraron que no se trataba de “una operación montada por la Derecha” para acusar, finalmente, a la propia Bachelet, aunque la oposición carece de los votos suficientes para ese movimiento, porque el oficialismo posee la mayoría de diputados y senadores que habrían bloqueado ese intento, como lo han hecho en ocasiones anteriores.

Pero volvamos a Gabriel Boric, al que otros llaman “un acaudalado vástago de una respetable y acaudalada familia magallánica”.
El diputado votó en contra del Informe Sename Dos, alineándose con su compañero Jackson y con sus compañera Vallejo, Cariola y otra cuarentena de diputados radicales, como Marcela Hernando; socialistas, como Osvaldo Andrade; pepedeístas, como Jorge Tarud; comunistas, ya mencionados algunos; demócratas cristianos (muy afines a Javiera Blanco, obviamente) como Juan Morano y el hermano de Ximena Rincón hasta quienes se declaran “independientes”.

Y en ese grupo, afín al oficialismo Bacheletista, estaba Gabriel Boric, también dándole la espalda a los centenares de niños y de niñas abusados sexualmente, torturados y hasta muertos entre los años 2014 y 2016.
Obviamente, faltó identificar a otros responsables de esos abusos; decir quienes tienen tanta o más responsabilidad que Javiera Blanco, una mujer que es importante para el gobierno, tal vez porque “Sabe demasiado” de muchas cosas que se mantienen ocultas, según afirman muchos analistas del acontecer nacional y que se han preguntado por qué motivos se insiste en “blindarla” con tanta fuerza.

Algunos dicen, sibilinamente, que la responsabilidad en estos hechos “son de todos”, lo cual equivale a que si es así, “la responsabilidad no es de nadie.
También se esperaba acciones concretas, como darle suma urgencia a la ley que reforma el Sename, muy parecida a la que presentó en su oportunidad el gobierno de Sebastián Piñera, pero que la entonces Nueva Mayoría rechazó por razones ideológicas y electorales.
Pero el gobierno Bacheletista mantiene ocho proyectos en el limbo parlamentario.
Mientras tanto, los niños, los funcionarios del Sename y los organismos colaboradores de una tarea tan importante, siguen a la espera de que esos proyectos de ley avancen en su trámite legislativo.
Parece ser que, en este caso, el amor no es tan fuerte como se afirma por parte del oficialismo y tan controversial como la presencia del diputado Gabriel Boric alineado con lo que va quedando de la Nueva Mayoría que, al parecer no detestaba tanto como lo declarara en sus actuaciones de antes y de después de ser electo parlamentario.

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