La
última visita de Pablo Iglesias, líder del partido Podemos a Chile dejó
a varios preocupados y no podía ser de otro modo. Las credenciales
democráticas de ese partido de ultraizquierda dejan mucho que desear. Ya
sabemos que los consejos de Iñigo Errejón, diputado de Más País,
miembro de Podemos hasta 2019 y cercano al exvicepresidente boliviano
Álvaro García Linera y asesor del gobierno venezolano, fueron la base
del “mecanismo” del caso Fundaciones. La idea de “servirse de El Estado”
para montar campañas políticas es algo más que inmoral. Errejón, autor
del libro “ a Superioridad Moral de la Izquierda” es parte de esa
generación de auto iluminados que se sienten destinados a cambiar el
mundo. Cercano a las principales figuras del Frente Amplio en Chile,
ayudó a marcar las bases de la agenda de estos jóvenes “revolucionarios
de iPhone” que hoy ostentan el poder en nuestro país. La idea de que la
clave es “la capacidad de construir un orden común”. Con experiencia en
España y en Venezuela, Errejón, quien desde el CEPS (Centro Europeo de
Estudios Políticos y Sociales) de la que emanaron los caudillos de
Podemos y desde ahí desarrollaron la teoría de la estructura económica
autónoma- literalmente “vivir del resto” y “lucrar” de la pobreza para
beneficio propio. A este “mecanismo” que ha escandalizado a la sociedad
chilena, por dejar en evidencia que no buscaban servir, sino servirse
del Estado y que nunca les importó el bien en sí, ni el bien común, sino
el bien particular de “los que piensan como ellos”. El tema es
ideológico. La estrategia, “dejar sembrado instituciones populares que
resistan” y que den la posibilidad de financiarse “refugiarse cuando
gobierne el adversario”. Mirar el Estado como una caja pagadora de
sueldos de los “amigos” y no como la entidad creada desde las personas
para apoyar a quienes no pueden hacerlo por sus medios, más allá de la
visión política que éstos tengan.
Esta
semana visita Chile el fracasado líder de Podemos, Pablo Iglesias, ese
que tras ser derrotado en las elecciones de la comunidad Autónoma de
Madrid y cortarse su tradicional cola de caballo, que le dio el apodo de
“coleta”, el mismo que había dicho que se retiraba de la política.
Parece ser que el retiro era simplemente para reestructurarse. Que mejor
que hacerlo desde “el niño símbolo”, Chile. Invitado por Daniel Jadue,
junto a Baltazar Garzón para la conmemoración de los 50 años del Golpe
de Estado, fue parte de un seminario abierto al público y realizó una
ponencia llamada «propuestas de reflexión» para los gobiernos de
izquierda. Para ellos, el ideario propuesto es contrario a la
Constitución vigente en Chile, por lo que el fin es ir en su contra.
Esto muestra que no son democráticos, nunca lo han sido. Son
Totalitarios e ideológicos. Para ellos es su visión y su visión, sin
otra opción. No les importan las elecciones, ni los resultados de éstas.
Insisten en transformar la sociedad, sea como sea. Validan la fuerza
física como un modo de hacer política por lo que la movilización social
para ejercer fuerza es parte esencial de su ideario. Habló en contra de
los gobiernos de la concertación definiéndolos literalmente de poco
democráticos, ya que su forma de entender la democracia se aleja
precisamente de lo que esta es. Llama a usar la democracia para
destruirla e instalar un totalitarismo. Por eso sin tapujos, ni pudor
llama abiertamente a tener alianzas ideológicas con funcionarios del
Poder Judicial -que según la Carta Fundamental debe actuar con
independencia al Ejecutivo y al Legislativo-, así como con miembros de
las Fuerzas Armadas y de Orden -que según esa misma norma son estamentos
no deliberantes. En su exposición sin maquillar nada y de modo crudo y
directo estableció que «Es muy difícil disputar el poder si no hay
policías, militares, jueces, fiscales y altos funcionarios comprometidos
ideológicamente con tu proyecto político». Insistió en el hecho
estratégico que marca el ideario de infiltrar, corromper y servir a la
causa específica y no al bien común, sino al particular. “Que la
izquierda asuma que el poder político se tiene que construir en todos
los ámbitos: el electoral, el administrativo, el de la movilización
social y también en el ámbito del Estado”. Se refirió a la necesidad de
contar con “compromiso ideológico” al más estilo gramscista – marxista
con un “poder mediático propio” como decía Antonio Gramsci “hacer la
revolución desde arriba, desde las supra estructuras, para lo que los
comunistas debían apoderarse de la Educación, la Cultura y los Medios de
Comunicación. Ahora Iglesias llama a corromper, dominar controlar al
poder judicial y a las Fuerzas armadas, necesitan la fuerza. Como él
establece «En ese ámbito de combate político esa es una de las
condiciones que posibilitan que la izquierda en Chile, en España y en
todo el mundo, pueda llevar a buen puerto su proyecto de transformación
social»
Es
importante entender que en eso estaban sigilosamente, en la
desesperación actual, ya no lo ocultan, es lo que siempre han hecho. Por
eso la visita de Iglesias resulta clarificadora, ya que ya no son
indirectos, sino que ahora van de modo frontal. Cuidado con este
“perro”, sí muerde.