Del Apruebo al en Contra

Quienes votaron e hicieron campaña con entusiasmo por el Apruebo les satisfacía una Constitución refundacional. Si hay un adjetivo preciso para el texto rechazado el año pasado, es la palabra “refundacional”. Quisieron hacer un país a imagen y semejanza de Bolivia, Venezuela y de un país imaginario. Chile no sería un solo país, sino uno fragmentado, dividido, con sistemas de justicia acorde a cada nación. Tendría el Presidente de la República la facultad por decreto de cambiar los actuales símbolos patrios, sin mediar una ley por parte del Congreso Nacional. No se garantizaría para las personas el dominio de las viviendas. El aborto quedaba sin límites o bordes, como se dice ahora. En un caso para estudio, se construiría un país nuevo sacado de libros y no de la realidad. Se ahogaría la libertad de emprendimiento. Quizás la llamada guinda de la torta, fue el Presidente Boric diciendo que ellos estaban adelantados a su época y que por eso el pueblo no había entendido el contenido del proyecto de Constitución.

Todos aquellos que nos quisieron someter a un Chile definitivamente dividido y enfrentado, ahora con ceño fruncido y blandiendo el bien del país, dicen que votarán en contra del nuevo proyecto de Constitución. Dicen que no representa al país. Que se retrocedería en derechos sociales. Dicen los de Apruebo que todos los males caerían sobre Chile si se aprueba el texto del Consejo Constitucional. 

Quienes estuvieron por dividir irremediablemente a Chile, ahora que el texto conserva la unidad nacional, dicen que votarán en contra. Quienes estuvieron dispuestos a tener muchos sistemas de justicia y hacer desaparecer el Poder Judicial, dicen ahora que votarán en contra porque se mantiene la tradición histórica de un solo Poder. Quienes estuvieron por borrar la posibilidad de que las personas tuvieran el dominio sobre sus viviendas, se escandalizan porque se quiere evitar el cobro de contribuciones a la primera vivienda, que es la consecuencia lógica de garantizar el dominio pleno sobre las viviendas. Quienes estuvieron dispuestos a que la educación y la salud estuvieran en manos exclusivas y excluyentes del Estado, se asombran porque exista la libertad de elegir en estas materias. Aborrecen que sean los padres quienes tengan la preeminencia sobre la educación de sus hijos, cuando ellos borraron de su texto tal posibilidad. 

Del Apruebo al En Contra debe revelarse a la opinión pública. Están ahora por el En Contra porque nada de su proyecto refundacional y divisivo está contenido en este nuevo proyecto del Consejo Constitucional. Nada de su proyecto plurinacional que ponía a los pueblos indígenas en situación de privilegio sobre el resto de los chilenos, está contenido en el proyecto del actual Consejo Constitucional.

Si bien aún falta algunos días para conocer el texto definitivo a plebiscitar, de lo redactado hasta hoy es posible apreciar su evidente superioridad al rechazado el año pasado, tanto en el contenido como en la técnica legislativa. Luego, el camino natural de quienes rechazaron el año pasado y de mantenerse en lo sustancial el texto del Consejo Constitucional, será el A Favor.

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