Diálogo para un país más justo y solidario

Aunque
podríamos estar mucho tiempo más dándole vueltas a lo que ha ocurrido
durante los últimos días y semanas en nuestro país, también podemos
coincidir en que existe un diagnóstico más o menos claro sobre los temas
que deben ser abordados con mayor urgencia.

Las
legítimas demandas ciudadanas expresadas en las calles, con paz y
alegría, nada tienen que ver con los lamentables hechos de los que
fueron testigos los chilenos y chilenas. En este sentido no debemos
dudar en condenar con fuerza cualquier tipo de violencia. Así como
estamos de acuerdo con las necesidades de nuestra sociedad, también
deberíamos estar de acuerdo con el rechazo transversal a los actos
violentos a manos de pequeños grupos que solo buscan provocar daño y
atemorizar a la población.

Los
procesos de diálogos sociales liderados por el Ministerio de Desarrollo
Social y Familia con el objetivo de canalizar las demandas, junto a
otros que se han ido generando de manera autoconvocada y participativa,
no son más que el ejemplo de que a través del encuentro entre las
personas, se pueden compartir las diferentes visiones, percepciones que
cada uno tiene de su entorno y cómo cree que es posible encontrar las
mejores respuestas.

Se
trata de poder escuchar a todos sin distinción, porque todos tienen
algo que decir, algo que aportar a este proceso que ya se inició y del
que todos podemos formar parte de manera activa en el diálogo directo
con el otro.

En
Magallanes y particularmente en la Provincia Antártica Chilena, nuestra
ubicación geográfica condiciona también nuestras relaciones. Aquí,
donde nos conocemos todos, donde todos somos vecinos, tenemos la
posibilidad de compartir nuestras observaciones y requerimientos en
cualquier momento. Nuestras formas de relacionarnos y compartir son
diferentes a otras del país y agradecemos tener esta oportunidad de
convivir con vecinos y vecinas de una manera especial.

Ahora
bien, sabemos que se trata de una situación particular para quienes
vivimos en la isla Navarino, pero no por eso no tenemos que hacer los
esfuerzos necesarios aquí y en cualquier parte, para insistir en el
ejercicio del diálogo para la construcción de mejores condiciones de
vida para nuestros adultos mayores, para los trabajadores de la salud o
para los educadores o educadoras.

Sin
absolutos o verdades establecidas, durante el último tiempo hemos
avanzado en una serie de materias que formaban parte de los requerimient
os
de nuestra población, aún así, tenemos la claridad que por delante los
desafíos serán siempre mayores y más complejos por lo que también
nuestros esfuerzos deben y deberán ser superiores.

Será
relevante considerar cómo, a partir de esta nueva relación en proceso
que se está motivando, seremos capaces de fortalecer este diálogo y las
confianzas despojados de cualquier egoísmo o interés particular poniendo
todas nuestras capacidades al servicio de las necesidades de nuestras
comunidades.

El
Presidente Sebastián Piñera declaró durante esta semana que “nuestro
Gobierno ha escuchado el mensaje fuerte y claro de los chilenos, que
piden y merecen un Chile más justo y solidario, un Chile con más
dignidad y sin abusos, un Chile con mayor igualdad de oportunidades y
menos privilegios, y también un Chile más próspero y un Chile en paz”.
Compartimos firmemente las palabras del Presidente Piñera. Los
habitantes de nuestra provincia saben muy bien que los espacios para el
diálogo están siempre a disposición para resolver juntos las inquietudes
presentes.

Espero
podamos seguir contando con las voluntades que prefieren el debate y el
intercambio de posiciones respetuosas por sobre las manifestaciones
violentas. Sigamos insistiendo sobre el diálogo y la colaboración para
avanzar juntos en una Agenda Social que cree en un país más justo y
solidario.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS