En
el siglo XIX la tuberculosis era una de las principales causas de
muerte. En Estados Unidos y Europa, una de cada siete personas perdía la
vida producto de esta enfermedad que afecta a los pulmones. En el siglo
XXI la tuberculosis se logra controlar, pero es el cáncer la enfermedad
de nuestros tiempos, donde sólo en Chile cuesta la vida de cerca de
25.000 personas al año.
Pese
a los avances tecnológicos y tratamientos de última generación, este
tipo de enfermedad es una de las más mortales y, en ocasiones, producto
de un diagnóstico tardío o la agresividad propia de la enfermedad, se
descubre en su etapa terminal.
Pero
dentro de los cánceres que existen, la leucemia (cáncer de la sangre),
es uno de los que se puede combatir de la forma más eficaz, gracias al
trasplante de células madre sanguíneas, lo que puede significar un
cambio radical en la calidad de vida de las personas.
Sin
embargo, la dificultad radica en que paciente y donador deben ser
compatibles, al igual como ocurre con el trasplante de órganos. Por
ello, es necesario contar con el banco más amplio de posibles candidatos
de estas células, para que, llegado el momento, ya exista un potencial
donador.
Cabe
recordar que cada 27 segundos, alguien en el mundo es diagnosticado con
cáncer de sangre. Por ello es de vital importancia las células madre,
las que se encuentran en la médula ósea, cuya función es producir los
distintos tipos de células de la sangre: glóbulos rojos, glóbulos
blancos y plaquetas, los que son vitales para el buen funcionamiento del
organismo.
El
trasplante consiste en reemplazar las células enfermas de un paciente,
por las de un donante sano y compatible. Para esto, el paciente primero
recibe dosis de quimioterapia, en ocasiones seguidas de radioterapia,
con el objetivo de destruir sus células, para luego recibir una transfusión de las células madre sanguíneas de su donante.
Pero
este trabajo de buscar posibles donantes no se da de la noche a la
mañana, sino que es una labor en que se conjuga la prevención, visión de
largo plazo y trabajo constante alrededor de todo el mundo.
Es
lo que hacen en la Fundación DKMS, que realizará una campaña junto a
Clínica Imet para el registro de potenciales donantes de células madre
para pacientes con leucemia. Funcionarios de DKMS, viajarán desde
Santiago para estar del 23 al 31 de agosto en Punta Arenas, con el único
objetivo de que la mayor cantidad de personas se sumen al registro y
así dar una segunda oportunidad a quienes lo necesitan.
Es
un tipo de cáncer que lamentablemente también afecta a los niños y que
es más común de lo que la gente piensa, por lo que registrarse como
posible donante, literalmente podrá ser un aporte real para el futuro y
las nuevas generaciones.