El
cuidado del medio ambiente y el uso eficiente de los recursos serán los
protagonistas de las próximas décadas. En la reciente cumbre COP26,
múltiples líderes mundiales se comprometieron a realizar acciones
concretas para detener el ritmo acelerado del cambio climático y sus
desastrosas consecuencias.
El
escenario actual representa una oportunidad para transformar la forma
en la que construimos. Por eso, como Cámara Chilena de la Construcción,
junto con el Instituto de la Construcción y el programa Construye2025 de
Corfo, y guiados por la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT),
lanzamos en enero de este año la Estrategia de Economía Circular en
Construcción, que presenta los lineamientos para el tránsito hacia una
nueva cultura del sector.
Desde
la Cámara de Punta Arenas, queremos ser un aporte: buscaremos las
mejores fórmulas que permitan un desarrollo sostenible, social,
ambiental y económico de la industria a largo plazo.
En
el segundo semestre del año pasado creamos la Comisión de Economía
Circular con el objetivo de impulsar la cultura de construcción circular
en Magallanes. Esto implica comprometernos a reducir la dependencia de
los recursos naturales, controlar la cantidad de residuos generados en
obras y centros de trabajo, y lograr un mayor crecimiento en la
economía, respetando el medio ambiente y a nuestra sociedad.
Este
tremendo desafío común y transformador convoca a todos quienes formamos
parte de la cadena de valor de la industria. Es fundamental cambiar el
paradigma de cómo construimos para enfrentar los retos actuales y
futuros. Con la incorporación de la economía circular en el mundo de la
construcción se abren innumerables posibilidades para la optimización y
el ahorro de recursos, así como también para la innovación y el
emprendimiento.
La
reinvención tiene diferentes pilares de acción, los que van desde
invitar a la academia a incorporar integraciones tempranas entre las
diferentes especialidades como diseño, arquitectura, construcción
industrializada y la formación de capital humano, con criterios de
economía circular y desarrollo sustentable, hasta potenciar el
compromiso del ámbito arquitectura y de los sectores industriales,
proveedores, inmobiliarias, constructoras y por supuesto, la
participación ciudadana.
Ya
está en marcha un proceso histórico de innovación para la industria.
Está abierta la invitación es a ser parte de la reinvención de la
construcción en Magallanes, dejando un legado que enorgullezca a Chile.