Actos de corrupción, financiamiento ilegal, abuso de poder, licitaciones truchas, Indemnizaciones y contratos, proyectos dirigidos, colusión, tráfico de influencias, uso indebido de recursos públicos, enriquecimiento ilícito, la verdad es que podríamos llegar hasta el final de esta columna identificando las diferentes prácticas que han llevado a la política al lugar en que se encuentra, tampoco podemos responsabilizar a un sector o sensibilidad política en particular, unos más, otros menos todos han estado involucrados, como se dice: “El que no cae resbala” y cuando todo indicaba que habíamos llegado al final, siguen saliendo casos y situaciones que parecieran de nunca acabar, nuestra región no es la excepción, hemos conocido situaciones que han producido un desengaño terrible de comunidades completas, no tengo intención de mencionar a nadie, pero nuestra región ha sido testigo del derrumbe de varios actores en estos días por malas prácticas, reitero que bajo ningún punto de vista pretendo culpar a un sector en particular porque las practicas han demostrado en los años que son generalizadas, lo más lamentable es que el chivo expiatorio siempre resultó ser “La Política”, pero en rigor, la sociedad en general y las Instituciones en particular han entrado en la misma crisis, los que desde siempre tenían el mayor nivel de credibilidad por años, resultan que hoy llenan los tribunales por demandas incluyendo violaciones a los Derechos Humanos, de los empresarios ni hablar los ejemplos son de diversas variedades, muchos pensábamos y me incluyo que comenzarían a ceder los abusos y se daría paso a una nueva forma de hacer política, porque la gente está más empoderada y puede denunciar los abusos y malas prácticas, la realidad es más cruel y nos demuestra que existen quienes siguen desarrollando estas prácticas sin remordimientos.
No obstante que lo que escribo es de conocimiento público, se siente mayor impotencia cuando en medio de la crisis sanitaria, social y económica aparecen quienes emulando a las aves rapiñas se aprovechan de la desgracia ajena para lucrar en medio de la necesidad de los ciudadanos, es evidente que los costos para sobrevivir en medio de esta pandemia se han elevado a cifras que no son reflejadas en ningún índice estadístico, pero cuando vemos que se utiliza la necesidad de atención médica o procedimientos para lucrar asquerosamente en medio de esta pandemia la indignación nos invade y nos produce frustración, por supuesto esto no guarda relación con el personal de salud quienes arriesgan hasta su vida por prestar ayuda a sus semejantes, especialmente enfermeras, auxiliares, tens y personal de aseo de los centros de salud, también existen muchos médicos que conocemos y que entregan su mayor esfuerzo en prestar sus conocimientos en pos de atender a los más necesitados, sin embargo hay de los otros, que son quienes quieren aumentar sus activos a costa de “aprovechar” la situación, creo que es el momento de terminar con estas prácticas y espero que no sean avaladas por quienes ostentan el poder y la determinación para poder realizar las cosas trasparentemente, no existe la posibilidad de lograr unidad para enfrentar las crisis si se permiten situaciones oscuras, hoy la ciudadanía exige un comportamiento coherente con la situación que vivimos en el país y en especial en nuestra propia región.