Las
“páginas rojas” de los medios escritos puntarenenses se llenan de
hechos derivados del alto consumo de alcohol que hay en la Región de
Magallanes y Antártica Chilena. Choques, apuñalamientos, violencia
intrafamiliar, atropellos y hasta robos han sido protagonizados por
personas que han consumido alcohol en exceso. Este flagelo se ha
masificado en los últimos años, especialmente en menores de 18 años y en
la pandemia del Coronavirus la cifra incluso se ha visto incrementada
¿Qué está pasando en los hogares de nuestra región? Esa es la pregunta
sin respuesta, porque las conductas de nuestros adolescentes son el
reflejo de que algo no anda bien al interior de las casas. El consumo de
alcohol durante la adolescencia tiene muchas implicancias en la
adultez. El alcohol es una sustancia adictiva que crea una dependencia
similar a la de las drogas. En el caso de los adolescentes, además ese
riesgo es mucho mayor. Un estudio realizado en Estados Unidos y
publicado en la revista médica Archives of Pediatrics & Adolescent
Medicine demostró que un 47% de las personas que comienzan a consumir
alcohol antes de los 14 años desarrollan una dependencia en algún
momento a lo largo de su vida. El alcohol es la droga que mayores
problemas conlleva a los hogares y está permitida. Las cifras ponen a
Magallanes en los primeros lugares de los ránkings nacionales de
enfermedades que están matando a nuestra población. Pero no basta con
las políticas públicas, la solución también debe venir desde los
hogares.