Transitar
por las rutas de Tierra del Fuego es darnos cuenta de que dos países
han dado una distinta prioridad a la comodidad vial para el tránsito en
la zona más austral del país. Debemos reconocer que se ha avanzado,
porque la necesidad de tener caminos en buenas condiciones permite a la
gente de los sectores rurales conectarse más rápidamente entre ellos
como comunidad y contar con más facilidades para acceder a los centros
urbanos para satisfacer las necesidades básicas que tienen las personas.
Cuando se escuchan las peticiones de los fueguinos, por ejemplo, se
advierte cierta impotencia de las autoridades al ver que todas
las necesidades no se pueden concretar. Ojalá podamos alcanzar a ver a
nuestra Tierra del Fuego totalmente conectada y tener la seguridad de
que todos -chilenos y argentinos- podrán transitar con seguridad y
podrán llegar de buena forma a su destino. El avance ha sido lento y en
ello hay que ser más consecuentes y asumir las responsabilidades. Los
tiempos transcurren y la gente necesita que los plazos se cumplan, por
el beneficio de todos. Por eso es necesaria una mayor fiscalización. Los
caminos son necesarios en los sectores rurales para no someterse al
capricho de la naturaleza,
que a veces nos muestra su crueldad. Pavimentar los caminos en los
sectores rurales mejorará considerablemente la calidad de vida de estos
pobladores que necesitan tener conectividad con centros urbanos. Es
necesario ser más solidario con las regiones que luchan por su
integración territorial, y esta disposición del Gobierno centralista es fundamental para solucionar los problemas existentes.