Entramos
de lleno en días de festejo, días de asueto, días de descanso. Y en
estas jornadas es fundamental la prudencia. La irresponsabilidad al
volante sigue siendo habitual entre las conductas de quienes habitan en
la zona más austral del país. Los festejos patrios traen consigo el
masivo desplazamiento para descansar o bien para compartir con los seres
más queridos. En época de fiestas son muchos los accidentes que
terminan por empañar una época en la que todos anhelamos el divertimiento
familiar. ¿Qué hacer contra ello? Son muchas las políticas que ha
instaurado la policía uniformada, por ejemplo en Chile, pero que no han
dado resultado. Las responsabilidades que se deben tener al momento de
guiar un vehículo motorizado no son tomadas en cuenta y la estrictez que
existe hoy al entregar una licencia de conducir es bien vista ante los
ojos de la comunidad. Pero resulta increíble que estos hechos sigan
llenando páginas de los diarios locales en la Región de Magallanes y
Antártica Chilena. En los últimos años, si bien no ha existido un
aumento sostenido, sí se mantienen números rojos por pérdidas de vidas o
personas que quedan con serias heridas que terminan marcándolas por
siempre. Por eso el llamado debe ser a la prudencia, para que no
terminemos por empañar lo que todos desean: el descanso y la fiesta.
Hace pocos días la máxima autoridad policial en Magallanes señalaba que
en un corto periodo han sido más de 200 los choferes que han sido
detectados conduciendo bajo la influencia del alcohol. Responsabilidad
ante todo. Que estos días de festejo no terminen empañados por culpas
propias.