El milagro…. Soy yo

El egocentrismo de los
más “destacados” representantes del Frente Amplio, es infinito. Durante
años decían que tenían todas las soluciones a las problemáticas de la
gente, que solo necesitaban la oportunidad de llegar a la Moneda para
poder ejecutar sus brillantes ideas, jugaron con las esperanzas y
confianza de la ciudadanía, al poco andar no solamente se reflejó que no
tenían las competencias ni herramientas para gobernar sino que además
abusaron del poder para crear un mecanismo para sacar recursos
estatales. No reconocer los errores y defenderse entre ellos, es lo más
patético que se ha visto en el último tiempo en la política nacional,
bajo el criterio de la gran mayoría de los chilenos Giorgio Jackson y
los fundadores de su partido no tiene la credibilidad necesaria para ser
interlocutores de un gobierno e incluso ser funcionarios públicos.

Recordemos
la frase que lanzó Jackson cuando era ministro Segpres “nuestra escala
de valores y principios en torno a la política no solo dista del
gobierno anterior, sino que creo que frente a una generación que nos
antecedió, que podía estar identificada con el mismo rango de espectro
político, como desde la centroizquierda o la izquierda, yo creo que
nosotros también estamos abordando los temas con un poquito menos
eufemismo y con más franqueza” denostando a las generaciones anteriores y
también a sus aliados, los ex Nueva Mayoría quienes al final del día le
han dado el soporte técnico y político a este gobierno y la
credibilidad necesaria para seguir adelante frente a grandes problemas,
es por ello que la figura de Jackson genera una afección potente en el
oficialismo durante los últimos días han existido frases muy potentes
desde Socialismo Democrático, el senador Juan Luis Castro: “Me da una
vergüenza enorme estar apoyando al Gobierno” por su parte el exministro
de Bachelet, Osvaldo Andrade expresó: “Este es un Gobierno de mierda,
pero es mi Gobierno”. Demostrando que el oficialismo está quebrado, y la
ex Concertación se cansó de aguantar a los muchachos del Frente Amplio,
su inoperancia y malas prácticas.

La
última gran frase de Jackson es “no estoy velando por mí, sino por un
proyecto colectivo”, demostrando que su ego sigue en las alturas y él es
un ser mesiánico, que este Gobierno depende en gran medida de su
capacidad y supuesta importancia en este “proyecto”. La verdad es que la
credibilidad del Ministro Jackson es ínfima pero él aún no se da por
aludido, y redobla la apuesta indicando “voy a seguir trabajando sin
desviar el foco de atención a las labores que la ciudadanía está
demandando”. Lo más llamativo es que Boric lo sigue manteniendo en su
cargo y los fieles seguidores lo defienden y protegen como un mesías.

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