¡Escúchanos, señor, te rogamos!… Así con los tiempos mejores…

Sobrepasado,
absolutamente sobrepasado con estas autoridades y el actual gobierno.
Cada vez que reviso (gracias a internet y redes sociales), las promesas
de campaña y las declaraciones actuales, descubro engaños, mentiras,
incoherencias, doble estándar. Antes la culpa de la economía era de un
gobierno que no sabía nada de nada, todos ineptos, todos carentes de
capacidades, íbamos directo al desastre, éramos otra Venezuela, y etc.,
etc., etc…
Sembraron
el pánico (estrategia más que vieja), manipularon cifras (recuerden
cómo bajaron los índices en la Bolsa, cosa que después se supo), nos
hicieron creer que estábamos en crisis y que ellos, así como mesías con
mandato divino, solucionarían todo y vendrían los tiempos mejores…
Bueno,
ahora usted puede juzgar y realizar el análisis respectivo a partir de
su propia realidad yo, por mi parte, les planteo -como siempre-, algunas
ideas para meditar: el desempleo sigue aumentando, la salud sigue
siendo el problema de siempre, en crisis y la gente sigue muriéndose en
la larga espera por atención (volvió Mañalich, el mismo que mintió con
las listas de espera, el mismo que fue expulsado del colegio médico),
los fondos de pensiones (gracias a la DC), seguirán siendo el negocio y
robo descarado del siglo de los mismos de siempre, dos meses en paro en
educación y los resultados (se los aseguro), seguirán en franca caída
libre, todos estamos más endeudados, los consumos básicos siguen sin
control alguno y ganancia para las empresas, habrá alza de luz, no se
termina el impuesto al combustible que pagamos todos, pero algunas
empresas no (de no creerlo), quieren bajar el número de diputados y
senadores porque se dieron cuenta que no les conviene y así volver al
aberrante bi-partidismo que tanto mal le ha hecho al país, gran parte de
nuestros adultos mayores y ancianos están viviendo una pobreza como
hace tiempo no veíamos, el crecimiento económico tan augurado se quedó
en eso, en un augurio, en una de las tantas y tantas promesas…
Pero
lo realmente increíble (fuera de las “Piñericosas”, que a estas alturas
pueden aparecer como anécdota), es que no reconozcan el error, el
fracaso, insistir (como lo hace la grosera, perdón, vocera de gobierno
Cecilia Pérez o como nuestro alcalde), que todo es culpa el gobierno
anterior…Paren el “leseo”, esa justificación ya no convence a nadie y la
inoperancia e ineptitud actual no se puede atribuir al pasado, si
prometieron tiempos mejores ¿dónde están?, ¿por qué se demoran tanto en
llegar?…
La
política (y tristemente lo hemos comprobado a nivel local y nacional),
se basa en mentiras, en el discurso más atrayente, en aprovecharse de
las debilidades de una sociedad y proclamar promesas y eslóganes que se
diluyen y que, en definitiva, no se cumplen…
¿A
lguno
de ustedes recuerda que fue el mismo Piñera el que, entre tantas
promesas, dijo que iba a rebajar la carga laboral semanal?…
Sí, el 2005 cuando era candidato, propuso rebajar a 42 las horas semanales de trabajo… ¡Plop!, exijo una explicación… Y así como ésta, tantas y tantas mentiras, tantas y tantas promesas incumplidas… Lo
último ya es antología de las estupideces que las autoridades se
despachan: nos piden rezar, nos piden clamar al infinito, convocar a
todas las fuerzas celestiales para salir del entuerto en que estamos
porque el “poder de la oración es inconmensurable”…
¡Plop!, de nuevo… Yo
entiendo que cada cual defienda a sus gobernantes y que los gobiernos
se defiendan a sí mismos, pero cuando se pierde la capacidad de
autocrítica y te rodeas
de un coro de lamebotas, vas directo al fracaso. Para todos, como siempre, un abrazo.

P.D.: menos para los que justifican sus torpezas con torpezas mayúsculas… ¡Basta de tonteras!, escúchanos, Señor, te rogamos

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