Este
será el primero de muchos capítulos para evaluar la nueva Estrategia de
Desarrollo Regional 2023-2030, que fue aprobada este año. No está demás
señalar que cada magallánico (a) debería leerla detenidamente, y sacar
sus propias conclusiones, ya que esta columna será para entregar mi
opinión personal, la cual en todo caso, está respaldada por años de
experiencia y estudio del lugar donde nací.
La
Estrategia Regional de Desarrollo es un instrumento de largo plazo que
define, en el sentido más amplio, cómo se logrará el desarrollo de la
región y dónde estarán puestos los acentos que darán pie a dicho
progreso. En general, una Estrategia Regional de Desarrollo (ERD) es “un
proyecto social de largo plazo que expresa los grandes objetivos y
prioridades regionales en lo relativo a las iniciativas públicas y
privadas necesarias para alcanzar tales objetivos. En lo particular, el
gasto público del FNDR y del Fondema (dos fondos que suman casi 100 mil
millones de pesos) se deberá enfocar prioritariamente en las metas que
en esta estrategia están definidos.
Ante
la importancia de esta “hoja de ruta”, las primeras preguntas que
cualquier ciudadano (a) debería realizar son ¿cuál fue el resultado de
la Estrategia de Desarrollo Regional anterior?, ¿Cuántos de los
compromisos asumidos en esa estrategia se cumplieron?, ¿quedaron
proyectos importantes sin desarrollar?, y otras muchas preguntas de una
estrategia que no tuvo evaluación, algo así como ir a clases y no saber
que notas sacaste, pero pasar de curso igual. Cabe señalar que en las
instancias de participación ciudadana, trabajé en los grupos que se
desarrollaron en la UMAG, y fue ahí donde pedí que quedara en acta que
nadie nos había presentado un resultado de la Estrategia 2012-2022, y
solicité que antes de proponer una nueva estrategia, por lo menos se
hiciera el esfuerzo de evaluarla, pero al parecer era pedir mucho.
Entonces,
frente a 10 años pasados “en blanco”, ahora estamos frente a una
Estrategia que en mi opinión no recoge ninguna de las ventajas
competitivas que tiene la región, desconociendo que somos la región con
la mayor cantidad de borde costero, la región más extensa del país, que
tiene las mayores fuentes naturales de generación de energías renovables
no convencionales, que es la región más cercana a la Antártica, y que
la Antártica es Chilena; que pone los énfasis en la empleabilidad, salud
y educación de extranjeros; que no genera ningún indicador de
crecimiento de las industrias que más generan empleo en la actualidad;
que busca aumentar la cantidad de áreas silvestres protegidas
(terrestres y marinas), que en la actualidad ya son más del 50% del
territorio; que no dice una palabra de desarrollo ganadero, ni
desarrollo minero, ni forestal y pretende transformar a esta región en
un “laboratorio natural” incluyendo en sus prioridades “plataformas de
lanzamiento de microsatélites”, dejando prioridades como la vivienda
propia como objetivos de largo plazo.
El
próximo domingo desarrollaré cada uno de estos puntos para que usted
pueda conocer la Estrategia, entendiendo que será una opinión con
sesgo…. Pero sesgo de un profesional del área.