Para
alcanzar un objetivo no bastan solo las ganas ni la voluntad. Se
requiere una estrategia; es decir, una carta maestra que oriente los
cursos de acción hacia una gestión eficiente y productiva que nos lleven
al éxito. Este principio es aplicable tanto para los objetivos
personales como para los de tu empresa, y en este último caso es
fundamental que tus colaboradores no solo conozcan esta estrategia, sino
que se sientan y estén alineados con ella.
Desde
ese punto de vista, una herramienta clave para la gestión eficiente de
un negocio es el Balanced Scorecard, que es un modelo de gestión y
planeación estratégica que, en la práctica, permite contar cuál es
nuestro objetivo, dirigir el trabajo de los colaboradores hacia metas
definidas, priorizar proyectos, productos y/o servicios y medir el
rendimiento para ver qué tan cerca estamos del objetivo definido.
El
camino que permite trazar esta herramienta es tan claro que, según el
“Balanced Scorecard Usage Survey 2017”, no solo empresas y organizaciones
la utilizan, sino que también los gobiernos. ¿Por qué es tan exitoso el
Balanced Scorecard? En términos sencillos, este Cuadro de Mando
Integral –como también es conocido– es una herramienta de planificación y
dirección que vincula estrategias y objetivos con acciones a realizar
para alcanzar el éxito. En decir, permite materializar la visión y la
misión de tu negocio, a través de cuatro áreas primordiales: desempeño
financiero, conocimiento del cliente, procesos internos de negocio,
aprendizaje y crecimiento.
Así,
los líderes conocen en detalle el estado de su empresa, conectando a
los clientes con los procesos, el crecimiento y la innovación, y todo en
línea con los resultados financieros. En suma, la información es
poder, y eso es lo que aporta el Balanced Scorecard, una de las
principales herramientas de la inteligencia de negocios: datos clave
para que un líder empresarial pueda tomar decisiones basadas en
seguimiento de datos y la obtención de evidencias.
En
Gott & Man conocemos la importancia de transformar los datos en
información y en conocimiento, lo que nos permite construir una base
sólida para la toma de decisiones, porque hoy en día sin Business
Intelligence cualquier decisión se vuelve frágil e incierta.