Una
ecuación que ninguno de los profesionales que estudiamos o trabajamos
en el área de la economía queremos administrar. Pero esa es la situación
actual del país, queramos o no. El dividendo de esta ecuación
lamentablemente la generó el propio Presidente Sebastián Piñera, cuando
prometía sin filtro: “duplicaremos nuestra capacidad de crecer y de
crear empleos los próximos 4 años”.
“Impulsaremos un ambicioso plan de infraestructura pública y privada”
“Debemos hacernos cargo de fortalecer nuestra clase media”.
En
realidad prometió tantas cosas que no podría incluirlas todas en esta
columna, porque no quiero hacerlo(a) sufrir más de la cuenta.
El
divisor de esta ecuación, la dura realidad, es una mezcla explosiva
entre este Gobierno de libre mercado y algunos parlamentarios que se
dicen “preocupados de los problemas de la gente”, pero en realidad están
más preocupados de mantener y aumentar la riqueza de los dueños de este
país. Si no me cree, se lo detallo:
En
primer lugar nos querían estafar con los medidores inteligentes,
situación que no llegó a concretarse por la presión social. Pero no
cante victoria, porque ya se aplicó un aumento en la tarifa eléctrica
del 10,5 promedio a nivel nacional. Eso lo pagamos íntegro cada uno de
los trabajadores de este país. Cabe recordar que estas empresas tienen
una rentabilidad anual asegurada por Ley del 10% (usted conoce algún
fondo de inversión que le asegure esa rentabilidad?).
En
segundo lugar, en esta semana la comisión de hacienda del parlamento
aprobó la idea de integrar el sistema tributario, esto implica que el
100% de lo pagado por las empresas podrá ser descontado en los impuestos
finales de sus dueños, es decir, los más ricos de Chile utilizarán el
mismo sistema de los micro, medianos y pequeños empresarios, los que se
rompen el lomo por mantener sus empresas. Le cuento que las empresas
eléctricas que tienen asegurado ese 10% de rentabilidad que le explicaba
anteriormente, pagarán tributos igual que una panadería o negocio de
barrio… Eso es impresentable. Cabe señalar que las empresas sanitarias,
como la que dejó la tendalada en Osorno, también tiene rentabilidad
asegurada y tributará igual que el resto.
En
tercer lugar, los pésimos resultados de este Gobierno en la economía
nacional, sumado a la guerra comercial entre Estados Unidos y China, y a
los pésimos resultados de gobiernos de derecha en Argentina, Brasil y
Colombia, llevarán las pensiones a una crisis de rentabilidad,
perjudicando únicamente a los trabajadores y pensionados de Chile,
porque la rentabilidad de las AFP también está asegurada, recuerde que
le pagamos una comisión a las AFP`s, aún cuando ellas nos generen
pérdidas en nuestros ahorros.
Ante
esta “tormenta perfecta” como la han denominado algunos conspicuos
economistas que forma parte de este Gobierno (que dicho sea de paso “no
cachan nada” de la realidad de los chilenos), le recomiendo migrar todos
sus fondos de las AFP al fondo E, que es el menos riesgoso, ya que este
fondo es el más seguro, porque invierte un 85% en renta fija, es decir,
fondos que no le permiten a especuladores inescrupulosos generarle
mayores pérdidas a sus fondos, y de paso no beneficiar a los más ricos
de Chile, los que lucran cuando la economía y los fondos variables de
las AFP`s entran en crisis, por como ahora.