La
pesca artesanal es, sin duda alguna, una de las actividades económicas
icónicas de nuestra región. La riqueza de nuestros recursos pesqueros
nos posiciona como importantes exportadores de recursos como el erizo y
la centolla, los cuales han permitido un amplio y relevante desarrollo
de esta industria. Es por ello que, en el marco de la visita a la región
de la Subsecretaria de Pesca y Acuicultura, Alicia Gallardo, se
constituyó la Mesa de la Mujer de la Pesca de la Región de Magallanes.
Una instancia que pretende fortalecer el rol de las mujeres en esta
relevante actividad económica, quienes han demostrado con fuerza y
convicción que es posible desarrollarse en una industria históricamente
asociada a una fuerza laboral principalmente masculina, y contribuir a
su desarrollo y crecimiento. En nuestra región hay 648 mujeres inscritas
en el Registro Pesquero Artesanal (RPA), lo que representa un 9,9%
frente a los 5.896 hombres inscritos en el repertorio de la zona. A
nivel nacional, 23 mil mujeres integran el RPA, y se estima que otras 20
mil cumplen tareas conexas con la pesca artesanal. A ellas se suman las
que trabajan en la acuicultura de pequeña escala.
La
pesca y acuicultura, tradicionalmente, han sido actividades muy
vinculadas al trabajo masculino. Son ellos los que han predominado en
las labores operativas, productivas, así como en posiciones de
relevancia. No obstante, los últimos años se ha estado viendo cada vez
más presencia femenina. La creación de esta mesa representa un
importante hito, puesto que será un espacio de conversación para
dialogar y hacer diagnósticos conjuntos sobre las problemáticas y
necesidades que tienen las mujeres en la pesca artesanal de Magallanes,
además de compartir experiencias, capacitarse y empoderar el rol de la
mujer en algo tan fundamental.
Conocemos
las particulares y extremas condiciones climáticas de nuestra región,
razón por la cual desempeñarse en esta industria implica más riesgos y
dificultades, con mayores tiempos de navegación en comparación a otras
regiones, desplazamiento
de importantes millas náuticas para poder acceder a los recursos y los
prolongados periodos que la tripulación debe mantenerse en el mar para
rentabilizar sus operaciones. Esto hace aún más valorable la convicción
de nuestras mujeres pescadoras artesanales, a quienes destacamos por su
gran contribución al desarrollo de la industria en nuestra región.
Estas
mesas de trabajo complementan otras iniciativas impulsadas por el
Gobierno en favor de esta actividad económica. A ellas se suma la Ley de
Equidad de Género en la Pesca, que, junto con otros puntos, garantiza
la participación de las mujeres en organismos pesqueros y acuícolas con
rango legal y reconoce las actividades conexas en las caletas. A las
mesas mujer pesca podrán concurrir pescadoras, buzas, armadoras y
recolectoras; acuicultoras de pequeña escala; y mujeres que ejercen
actividades conexas (oficios tradicionales) en las caletas, por lo cual
pretendemos que sea una instancia muy enriquecedora.
Debemos
seguir avanzando hacia una mayor equidad de género en los diferentes
sectores productivos, en su representatividad en gremios y asociaciones,
en el liderazgo de emprendimientos y en la participación de
directorios, trabajo que lideraremos con orgullo y compromiso desde la
Seremía de Economía. Me gustaría destacar la templanza y esfuerzo de
Sandra Lefort y María Arizmendio, mujeres de la pesca artesanal regional
que nos acompañaron en el acto de constitución de la mesa, quienes sin
duda representan el espíritu de la mujer magallánica y son un ejemplo
para que otras mujeres se motiven a ser parte del sector pesquero,
tomando un rol protagónico en su crecimiento y desarrollo.