Hace
poco más de una semana entramos de lleno al “verano magallánico”, entre
comillas. Época en la que muchos anhelamos poder consumir las mismas
frutas y verduras que el resto de nuestros compatriotas, pero bien
sabemos que ello es casi imposible. En medio de esta pandemia, en Pingüino Multimedia hemos recibido la molestia de la gente,
que se ve acrecentada en esta época estival por parte de los
consumidores por la pésima calidad de las frutas y verduras que están
llegando a la región. Por eso hay que saber elegir dónde comprar. Solo
hace falta un pequeño recorrido por los locales de la ciudad para
encontrarse con productos que no son del nivel que se pudiera esperar y,
más encima, la variedad es cada vez menor. Ya no existe la posibilidad
de poder adquirir lo que una persona quiera, sino más bien se puede
comprar lo que sencillamente haya en los pasillos de los lugares
mencionados. Al mismo tiempo, los precios no son acordes a lo que se
podría comprar, y dichos valores van variando semana a semana, lo que
incluso se convierte en todo un problema para los pequeños
distribuidores. Por ejemplo, las primeras sandías que llegaron hace unas
semanas su precio rozaba los seis mil pesos. Casi el triple del costo
en la zona central del país. Los productos han experimentado alzas en
las últimas semanas, y además se espera que el incremento en los precios
se sigan sintiendo en el bolsillo de los magallánicos, fuertemente
golpeados por la pandemia del Coronavirus. Por si fuera poco, las frutas
y verduras no llegan en las mejores condiciones. Los magallánicos
estamos totalmente expuestos a lo que ocurra en la zona central del
país, más el alza continua en el precio de los combustibles, hacen que
la situación se vuelva cada vez más compleja. Un presente que da señales
de un futuro no muy alentador en dichos términos.