Con estos dos procesos constitucionales el único perdedor es la sociedad chilena, $150 mil millones: El costo de los dos procesos constitucionales rechazados.
Algunos calculan hasta 170 mil millones de pesos, los ciudadanos de a pie, no logran entender estas cifras. Aquellos que levantan banderas por la pobreza, por la educación, por la “igualdad” son aquellos que totalitariamente nos llevaron a dos procesos constitucionales, dos veces rechazado por la ciudadanía.
Quiero expresar mi asombro por la manera en que se vivió este último proceso, a continuación, algunas cosas que me dejaron anonadado:
-La beligerancia, la violencia de las palabras, epítetos y descalificaciones con mayúscula en la franja, en las redes sociales, en los discursos y conversaciones.
-La inmadurez cívica social de muchos de los protagonistas y actores de la política activista, tratando de convencer o tapando el discurso sin argumentos, solo con frases infantiles.
-La voltereta política de algunos que desde un principio rechazaron toda la oferta “que una nueva constitución soluciona los problemas sociales y de equidad que tiene nuestro país”
-Me preocupa el sectarismo ideológico, partidista y sesgado, nunca pensé ver a muchos de manera tan vehemente defendiendo y ofreciendo esta propuesta como la mejor, debemos recordar que no existe tal premisa, no existe una mejor que otra, solo existen constituciones, que son la base y limites entre el estado y la sociedad.
-El caudillismo; otro peligro latente en nuestra sociedad, que en esta ocasión observé con mucha detención y preocupación, creo que es digno de considerar, cuando el caudillismo se impone deja de lado la razón, el sentido común, se pierde el respeto, estamos ad portas del totalitarismo cuando estos síntomas salen a florecer.
-Yo pensé, como muchos, que nuestros conciudadanos republicanos iban actuar en coherencia, su postura a favor, provocó un sisma entre muchos ciudadanos.
-Observé y escuché lo siguiente: la oferta, esta propuesta “termina con la corrupción”, esto es falaz, la corrupción es intrínseca al ser humano. Es un antivalor, por lo tanto, era un buen deseo escrito en un borrador de una constitución.
-Que decir de las grandes mentiras que se escuchaban de un lado y otro, no las voy a replicar ni enumerar.
“Así como el rayado de una cancha de futbol; no le pertenece a ningún equipo, la constitución no le pertenece a ningún partido o ideología política”
Nuestro país necesita salir del estancamiento social y económico, al que nos han sometido la “clase política”, los partidos políticos usando la premisa que “representan” al pueblo entre cuatro paredes cocinaron los dos procesos, llevando al estado de Chile a un gasto innecesario, a un estancamiento de inversiones y desarrollo, solo pensemos en la salud y educación ¿Cómo lo ven los ciudadanos? ¿Mejor o peor?
La mejor de las lecturas del resultado del domingo es; Chile no quiere una nueva constitución, por favor trabajen por las demandas sociales, trabajemos por la equidad social, no perdamos en sentido común y el razonamiento.