El
viaje del Presidente, Gabriel Boric a la República Popular China ha
estado marcado por una seguidilla de críticas, por decisiones de su
administración que, en todo caso, son más bien equivocadas que certeras y
que dejan atrás el objetivo: fortalecer las relaciones de ambos países,
por medio de la participación en el Foro de la Franja y la Ruta, un
modelo de cooperación donde el énfasis está puesto en la inversión en
infraestructura física y digital.
Vamos
por parte, para ir entendiendo bien el tema. El Mandatario tiene
programado dictar una clase magistral en la Universidad de Sichuan y
frente a eso, uno de inmediato se pregunta, ¿es una broma de mal gusto?
No, es en serio, aunque usted no lo crea. Y dictará una clase magistral
no teniendo ningún grado académico, porque recordemos que reprobó dos
veces el examen de grado en la Universidad de Chile, de manera que sólo
tiene cuarto medio.
Para
una clase magistral lo que se acostumbra, porque no la dicta
cualquiera, concurre un experto, profesor, doctor en una materia y
expone ante un público, acerca de un tema en particular y de su
competencia. ¿De qué hablará Boric?, ¿cuál es su área de competencia?,
¿tiene alguna conocida?, ¿hablará de cómo organizar marchas, protestas,
estar detrás de un estallido delictual y destruir, prácticamente, el
país en el período que lleva en La Moneda?
Y
otro de los puntos en los que se ha centrado la mirada es en la
presencia de la vocera de gobierno, Camila Vallejo en este viaje. ¿Qué
tiene que hacer ahí la vocera? Nada, su lugar de trabajo es Chile,
hablar a los chilenos y no andar paseándose por el mundo. ¿Es un viaje
simbólico de Vallejo a China?, ¿se creerá un ser de luz y visita un país
de líderes comunistas? Me atrevo a adelantar y decir que estamos en
presencia de una ventana o pasillo que se abre para Vallejo como futura
candidata presidencial. Por eso, quieren ponerla en primera fila en el
extranjero y sacarla un rato de Chile para que los flancos no apunten
hacia ella, la están protegiendo.
Por
supuesto que la Ministra, Camila Vallejo salió a responder a los
cuestionamientos surgidos ante su inexplicable participación en este
viaje. Dijo: “Ustedes saben que el principal socio comercial de Chile es
China y esto es una visita de Estado”, agregando que “aquí hay viaje de
siete ministros y ministras de Estado, el Presidente ha pedido incorporar
a alguien del comité político, porque es un gesto a este país que
requiere obviamente una atención especial en lo que son las inversiones
presentes y futuras de nuestro país y cómo avanzamos hacia un mayor
desarrollo”.
En
este viaje, llamó la atención, particularmente a la delegación de
empresarios que participa, el que se bajara el ministro de Energía,
Diego Pardow, porque la presencia de Boric en la Chile Week y en el Foro
de la Franja y la Ruta, contempla agendas temáticas relacionadas con su
cartera, como el tema del litio, la electromovilidad y la reactivación
económica. ¿Por qué se restó Pardow? La respuesta no tiene que ver con
una supuesta nutrida agenda de actividades a realizar en Chile, sino
porque la Asociación de Funcionarios del Ministerio de Energía (Anfumen)
ha denunciado el incumplimiento de pagos de viáticos y la deficiente
gestión administrativa y política.
Otro
de los ausentes es el asesor Carlos Figueroa, de Revolución Democrática
-otro más de ese partido que “agarró” un cargo de jerarquía- (RD) y que
aconseja a Boric en asuntos internacionales. Esta vez, se quedó fuera
del avión, porque está de luna de miel el funcionario público. A ese
grupo de no participantes se suma la pareja del Mandatario, Irina
Karamanos, la directora de comunicaciones, Tatiana Klima, y el jefe de
gabinete, Carlos Durán.