Parto señalando que soy orgullosamente un hijo de chilote y a lo largo de todos estos años he visto como familiares, amigos y cercanos, también descendientes de la isla grande, se han esforzado para mantener viva la cultura de origen y mostrar por qué es importante para nuestra región de Magallanes.
Por lo mismo, es una lástima el presente desaire a la comunidad chilota y a la región en general, que no se establezca de forma permanente el feriado regional del 21 de septiembre para recordar el esfuerzo conjunto de un grupo de chilotes en la Goleta Ancud, que con total patriotismo y haciendo eco de los tantos llamados del propio Bernardo O’Higgins, tomó posesión del Estrecho de Magallanes y anexó nuestro territorio a Chile. Un hito que marcó el rumbo de la región de Magallanes, hasta el día de hoy, con una gran presencia de chilotes en la región o de personas de raíz chilota.
Los pueblos y culturas con el tiempo van reforzando su identidad y memoria. La identidad es muy importante porque proyecta el quiénes somos, muestra rasgos, características que permiten diferenciarse de otros. Es la percepción de un hecho que otros reconocen, es un principio colectivo, un autorreconocimiento. El reforzamiento de la identidad propia es una gran misión porque los tiempos cambian. La memoria, de forma selectiva, nos lleva al presente y futuro, a un recuerdo colectivo que permite un tejido social, que establece forjar una cultura con un valor simbólico de quienes ayudaron a construir el territorio.
Tanto la identidad y la memoria necesita de constante refuerzo de construcción social, porque evoluciona a lo largo del tiempo. Pero ese esfuerzo no solamente depende de las personas que abogan por su cultura, en este caso, del querido pueblo chilote de Magallanes, también concierne a las instituciones, y ahí, creo yo, el Estado sigue al debe.
Por eso encuentro que es un error que no se haya legislado el 21 de septiembre como un feriado regional permanente para Magallanes. Más aún cuando hace dos semanas el Congreso despachó a ley dos feriados regionales para Antofagasta y Coquimbo ¿Existen hoy explicaciones para no avanzar en una medida como esta? ¿Se dieron las razones? ¿Por qué no se quiere honrar la hazaña de los chilotes en el pasado y el orgullo de los chilotes en el presente? Hace unos años, un diputado por la zona, hoy presidente de este país también era parte de esta demanda. Sería muy bonito, que, bajo el actual mandato presidencial de un hijo de esta tierra, el anhelo de la colonia chilota se cumpla. A no bajar los brazos.