Esta
semana hemos visto que el paro de camioneros que inició como protesta
por la falta de seguridad en las carreteras se tornó en algo político.
El Gobierno del Presidente Boric que históricamente se declaraba
contrario a invocar la Ley de Seguridad del Estado por considerarla una
herramienta que criminalizaba la protesta social, decidieron recurrir a
ella presentando 31 querellas. El Presidente desde México dijo que este
paro “afecta la vida de los chilenos y chilenas y no es contra el
gobierno, es contra la ciudadanía”. Del mismo modo tras afirmar eso
agregó “ “He instruido a los ministros que utilicemos todas las
herramientas del derecho para proteger el funcionamiento del país y
proteger a los sectores más vulnerables. Es por ello que he decidido que
recurramos a querellas por Ley de Seguridad del Estado”. De este modo
las querellas que invocan la Ley de seguridad del Estado según la ley
indican que cometen delito contra el orden público “los que inciten,
promuevan o fomenten, o de hecho y por cualquier medio, destruyan,
inutilicen, paralicen, interrumpan o dañen las instalaciones, los medios
o elementos empleados para el funcionamiento de servicios públicos o de
utilidad pública o de actividades industriales, mineras, agrícolas,
comerciales de comunicación, de transporte o de distribución, y los que,
en la misma forma, impidan o dificulten el libre acceso a dichas
instalaciones, medios o elementos”.
Ciertamente
es una herramienta válida y muchas veces necesaria para cumplir con el
rol básico del Estado, garantizar el orden público. El gran punto es que
para quienes hoy gobiernan parece ser que hay protestas válidas y
legítimas, las que apoyan y otras ilegitimas a las que están dispuestos a
combatir. Es cierto que el derecho a manifestación y protesta se pierde
cuando alguien decide delinquir y que no es un supra derecho que esté
sobre el derecho de libre circulación y otros derechos de las personas.
Por lo mismo, muchos consideramos que aunque legítima la causa del paro,
nunca es aceptable cortar los caminos. Pero la lógica del gobierno
nunca fue esta con muchos grupos que literalmente hacían lo mismo, solo
lo hacen con los camioneros. La Pregunta es por qué, lo que nos lleva a
concluir que ideológicamente no comparten con ellos y que les trae
“malos recuerdos”. Pero más allá de esto invocar la ley de seguridad del
Estado ahora tras haber intentado hasta derogarla para no criminalizar
la protesta muestra la incoherencia de quienes hoy son gobierno.
Nunca
invocaron esta ley en la Araucanía, ¿por qué el gobierno no estableció
querellas usando esta ley contra los grupos armados que bajo supuestas
reivindicaciones han cometido en forma sistemática actos terroristas y
atentado contra los derechos humanos de quienes habitan en la Araucanía?
No lo hicieron porque esas acciones les servían para intentar imponer
su ideario político e afirmaron que los derechos humanos solo son
violados por agentes del Estado, con lo que intentaron quitarle esa
dimensión al conflicto. Esto es gracioso, porque entonces ni los
terroristas, ni los narcotraficantes violarían los derechos humanos y es
evidente que teniendo fuego fuerte y asimetría total en la fuerza, lo
hacen.
Por otra parte nunca invocaron esta ley contra paro de profesores, ni contra las tomas de los colegios en las
que grupos de interés para imponer sus demandas dejaron a miles de
niños y familias sin poder acceder a su derecho de Educación. Cuando un
grupo de jóvenes usa la violencia detrás de overoles blancos y al más
estilo bulling impide que sus compañeros puedan estudiar, es lo mismo
que bloquear una carretera y cortar el paso. Por lo demás respecto al
bloqueo de calles, las barricadas eran vistas por los que son gobiernos
como “eventos familiares” y la toma de calles por violentistas que
imponían “el que no baila, no pasa”, rompiéndole los autos a las
personas, la consideraban una pequeña “ broma”. Eran sus amigos.
Lo cierto es que nada era broma y todo es muy grave. La ley está para que se cumpla y el deber del gobierno es
siempre imponer el orden público, es el “piso” de sus funciones y esto
se hace siempre, no cuando los que protestan no son sus amigos.