En
el Día Mundial de la Ingeniería para el Desarrollo Sostenible
destacamos el rol que tienen las y los ingenieros a la hora de cumplir
los Objetivos de Desarrollo Sostenible, a modo de reducir la desigualdad
y preservar el planeta.
La
irrupción de la inteligencia artificial, enfrentar la crisis climática,
abordar los efectos de sequías, inundaciones o el acceso universal al
agua potable y la incorporación masiva de energías renovables son solo
algunas de las problemáticas transversales que ingenieros e ingenieras
de Chile y el mundo deben enfrentar día a día durante el desarrollo de
su profesión. Es que históricamente la ingeniería ha tenido un papel
fundamental a la hora de potenciar el desarrollo de la sociedad, por lo
que es primordial garantizar que las futuras generaciones de ingenieros e
ingenieras ejerzan la profesión de manera sostenible y responsable.
Con
esa gran, pero motivante tarea, celebramos hoy el Día Mundial de la
Ingeniería para el Desarrollo Sostenible, iniciativa lanzada por la
UNESCO en 2019, con el objetivo de potenciar el rol que tiene la
ingeniería a la hora de abordar exitosamente los 17 Objetivos de
Desarrollo Sostenible (ODS) establecidos por la Organización de las
Naciones Unidas (ONU).
Eliminar
la pobreza, educación de calidad, producción y consumo responsable,
salud y bienestar, reducir las desigualdades y desarrollar ciudades y
comunidades sostenibles, son parte de este conjunto de objetivos
globales que buscan asegurar la prosperidad mundial de aquí al año 2030.
Si bien parecen ser metas muy ambiciosas, son el estándar necesario
para motivar su cumplimiento y asegurar el bienestar de esta y las
futuras generaciones.
La
ingeniería juega un papel clave al momento de cumplir estos objetivos,
ya que utiliza los conocimientos extraídos de la ciencia, las
matemáticas, las comunicaciones y la tecnología para desarrollar
soluciones innovadoras en áreas relacionadas a alimentos, energía, agua,
resiliencia ante desastres naturales, cuidado de la biodiversidad y
otros elementos claves para la vida en nuestro planeta y un desarrollo
sostenible.
De
este modo, por ejemplo, la ingeniería impulsa la eficiencia energética y
el desarrollo de tecnologías limpias. La gestión del agua, en tanto, es
abordada con la creación de sistemas y plantas producción de agua
potable y tratamiento de aguas servidas, creadas y dirigidas por
ingenieros, que preservan el recurso, lo disponibilizan para consumo
humano y buscan asegurar su acceso universal como un derecho humano.
Mientras que la infraestructura sostenible es proyectada con la
formulación de planes y proyectos de movilidad y conectividad de bajo
impacto ambiental.
Por
ello, es importante tomar conciencia sobre la responsabilidad de que
ingenieros e ingenieras desarrollen tecnologías más innovadoras y
eficientes o procuren un uso sostenible de los recursos naturales, y
proyecten nuevos métodos para obtener los avances necesarios sin poner
en riesgo al planeta ni a la humanidad. En esta cruzada, también
destacamos la importancia de inspirar y atraer a las y los jóvenes de
Chile a estudiar carreras de la ingeniería para transformarse mediante
la ciencia, el conocimiento, la tecnología e innovación en un medio para
un futuro más justo, equitativo y sostenible.