Punta Arenas ya no es la ciudad segura que muchos amaban.
Ya es habitual, día a día, leer las distintas páginas de este medio e imponerse de los distintos delitos que se están cometiendo a diario en la capital regional y en las distintas comunas de la región.
Hace un tiempo, un vecino de Punta Arenas narraba que estaba aburrido de la delincuencia. En el sector donde vive habían robado en algunas casas del sector.
Él vive en un sector de personas de esfuerzo, un lugar donde las familias deben trabajar duro para sobrevivir. Entonces, lo mínimamente digno es que se les entreguen condiciones de seguridad, algo que hoy a todas luces no está ocurriendo.
Hace sólo unos días fuimos testigos, a través de un video que se viralizó, de una riña ocurrida en la Población Cardenal Raúl Silva Henríquez de Punta Arenas, en donde dos personas terminaron baleadas, un hecho que sólo lo veíamos por televisión y que ocurría en Santiago, pero algo totalmente aislado a nuestra región. Lamentablemente, estos hechos ya llegaron al extremo sur del país.
Muchos ya perdieron las esperanzas. porque a sus súplicas de mayor seguridad no hay respuestas.
No es posible que esto siga ocurriendo. y la delincuencia siga aumentando. Hay muchos vecinos puntarenenses que están muy atemorizados y que necesitan un mejor resguardo para todos. De lo contrario, seguirá aumentando el temor y la percepción de
que la delincuencia se está apoderando de nuestra ciudad.
Antes, por televisión veíamos cómo en Santiago se iban enrejando, y nosotros no queremos llegar a ello. Es sumamente necesario que las policías aumenten su dotación y las autoridades ponerse en el lugar de cada uno de los habitantes.
El respeto por los demás no está existiendo hoy y eso preocupa.
Hay muchos hogares en los que viven adultos mayores y ellos están sufriendo, porque ven cómo su ciudad se ha ido deteriorando por la calidad de las personas, cómo la delincuencia se está tomando nuestras calles… y nadie se atreve a hacer algo.
Es hora de que pongan el freno y si hay que aumentar las vigilancias, por favor, háganlo.