Pensar
que los políticos que actualmente gobiernan este país, y que fueron
elegidos por más del 50% de los chilenos, prometieron al pueblo de Chile
una serie de ofertas, perdón, falacias, entre ellas; mejorar la calidad
de la educación pública, esta falacia la trabajan cuando llegan al seno
del ministerio de educación, repartición donde hay muchos personajes
que le gusta el color rojo, por supuesto que la llegada de estos
personajes al ministerio de educación contó con el patrocinio de la ex
Presidenta Michelle Bachelet, institución donde los funcionarios gozan
de contratos de trabajo de por vida, sumado a ello, con excelentes
rentas, y con la suerte de que sus jubilaciones el día de mañana serán
de otro nivel, no aquella de la mayoría de los chilenos que se han roto
el lomo trabajando durante medio siglo. Desde este ministerio, crean y
levantan la gran mentira, esto con la finalidad de que los ingenuos y
los incautos creyeran en su mensaje, el cual señalaba que la educación
pública de chile era de mala calidad, discriminatoria, injusta,
selectiva, pues, había una educación para ricos y otra para pobres, es
decir los más vulnerables no podían aprender por culpa de su origen, por
la injusticia social o bien por las dificultades del propio sistema
estatal, además esta acción tenía la finalidad de proteger la
incapacidad de ciertos profesionales que trabajan en el mundo de la
educación pública, con alumnos vulnerables, y en donde los resultados
académicos son paupérrimos, malos, sin embargo, cuentan con el apoyo
irrestricto de los dirigentes del famoso Colegio de Profesores. En
segundo lugar crean una agrupación estudiantil denominada “Los
pingüinos”, constituidas por alumnos de enseñanza media, para ello le
instalan un caballito de batalla, bajo el slogan: “Fin al lucro,
Educación gratuita y de Calidad, con Equidad y Justicia Social”, estos
jóvenes amparados en acciones vandálicas, entre ellas, las tomas,
destruyen la infraestructura de miles de colegios de este país,
magallanes no estuvo excluido de este desastre, además azuzaban a sus
compañeros para que se sumaran a estos desmanes y así atemorizar a los
integrantes de las escuelas, de esta forma logran sus primeros
objetivos, alterar negativamente los climas de convivencia de las
escuelas y dejar sin clases a miles de alumnos por largos períodos de
tiempo, producto de este debacle que afectó a miles de educandos de los
colegios públicos de chile y con el acuerdo de la clase política se
pone fin a la educación particular subvencionada, es decir, según ellos,
fin al lucro. Como segundo gran paso, y en la búsqueda de sus otros
objetivos, por supuesto, basados en la mentira, y ya siendo
parlamentarios, proponen al poder ejecutivo que la educación municipal
sea traspasada al sector público, propuesta que contó con el beneplácito
de la mayoría de los parlamentarios de ambas cámaras, esto es
indesmentible, lo que significó el fin de la educación municipal, con
esto, y mediante una ley de la república se crean los SLEP, organismos
estatales que serán los encargados de administrar la educación en cada
una de las regiones y comunas de nuestro país. Desde la creación de los
SLEP, y el traspaso de los colegios, el sistema ha ido de mal en peor,
en todo orden de cosa, los colegios siguen perdiendo alumnos, los
resultados académicos son absolutamente deficitarios, aumentan los
índices de inasistencia a clases, aumenta la cantidad de alumnos
desertores del sistema, así y todo, y nuevamente con acuerdo de la
mayoría de los legisladores, se avala y se crea esta institución (SLEP),
y lo más preocupante, sin financiamiento, decisión que atenta con la
estabilidad laboral de los trabajadores, no reconoce los acuerdos en
materias de contratos laborales, propicia la desvinculación de
Profesores, persecución a los Directivos y Directores, y para el colmo,
funcionarios sin sueldos por negligencia de la Contraloría, en síntesis,
esta decisión ha provocado y provocará una enorme cesantía en el mundo
de la educación, no solo eso, sino que además ya se le considera la
peor tragedia que ha ocurrido en la educación pública de chile, la
responsabilidad de esto, está clara, la famosa casta política, las
utopías y las ansias de poder, este desastre se reafirma con el
presupuesto del estado año 2023 de parte de este gobierno, que considera
apenas un 4.2 % para educación, esto significan $ 800 pesos mensuales
por alumnos para el año 2024, como se va a mejorar la educación con esa
cantidad tan exigua de dinero, acaso es una burla, pareciera que sí,
donde quedo el discurso, la venta de ilusiones, las ofertas, solo
mentiras: Fin al lucro, educación gratis y de calidad, así llegaron al
poder, los resultados están a la vista.