Julio
trajo buenas noticias para la economía magallánica que muestran
valiosos avances hacia su recuperación, gracias a los avances en el Plan
Paso a Paso. El desempleo bajó al 5,4%, los ocupados aumentaron un 19%,
las ventas de supermercados subieron un 8% y hasta el faenamiento de
carne creció un 22%.
Pero
no hay que entusiasmarse demasiado. Debido a la pandemia, la base de
comparación de estas cifras es todavía muy baja, por lo que falta mucho
para volver a una cierta normalidad, aunque el avance a Fase 4 de Punta
Arenas diga otra cosa. Pero, basta recorrer el centro de esta ciudad
para ver una multitud de locales, antaño llenos de gente, y que siguen
cerrados desde hace meses y con un gran letrero de “Se Arrienda”, a su
entrada.
El
empleo parece mostrar las señales más auspiciosas. No sólo bajó la
cesantía, sino que 86 mil 490 personas están hoy ocupadas en la región,
casi la misma cifra de hace dos años, antes de la pandemia y el
estallido social, cuando ésta alcanzaba las 87 mil personas.
Pero
la tasa de desocupación es hoy más alta que entonces (5,4% versus 3,1%)
y la calidad de los actuales empleos ha empeorado. No sólo muchos de
los actuales “empleos” corresponden a trabajadores suspendidos y
acogidos a la Ley de Protección del Trabajo, sino que el último boletín
del INE consigna que las categorías ocupacionales que más incidieron en
el crecimiento de los ocupados, fueron trabajadores por cuenta propia
que crecieron un 78% y los asalariados formales, que también crecieron,
pero sólo un 9,2%.
En
este escenario, no hay duda que la mirada más dolorosa de la actual
crisis tiene rostro de mujer: la desocupación femenina alcanza el 6,6
por ciento, cifra superior casi un 50% a la de los varones y que fue de
un 4,5%.
La
seremi del Trabajo, Victoria Cortés, reconoció esta realidad al dar a
conocer las cifras de empleo. “Debemos seguir reforzando las medidas de
género para la reincorporación de las mujeres al mercado laboral, puesto
que, si bien ha aumentado fuertemente su participación, nuevamente se
percibe una brecha entre hombres y mujeres a nivel local. Cómo gobierno
del Presidente Sebastián Piñera, hemos hecho esfuerzos importantes en
materia de subsidios al empleo, enfocados principalmente en mujeres,
jóvenes y personas con discapacidad. Por tanto, es importante continuar
incentivando el uso de estos subsidios que siguen vigentes”, expresó.
Así
lo reconoció también la propia ministra de Sernameg, Mónica Zalaquett,
cuando visitó Punta Arenas. “Hoy día, un millón 400 mil mujeres son el
único sustento en su hogar, pero para reactivar Chile, para reactivar la
economía familiar de los chilenos y chilenas necesitamos
que la mujer se reincorpore con fuerza al mundo laboral y es ahí donde
el emprendimiento se ha convertido en una oportunidad”, afirmó la
secretaria de Estado. En un país donde el 84% de las pensiones
alimenticias están impagas, estas palabras cobran más fuerza aún.
Zalaquett
viajó a entregar un reconocimiento a 85 mujeres emprendedoras de la
región, apoyadas por dos proyectos de fomento de Sercotec. Y realmente,
al escuchar la fuerza y el entusiasmo con que estas mujeres magallánicas
se volcaron hacia el éxito de sus proyectos, traspasaba sus
declaraciones.
“Soy Karina Sánchez y tengo un emprendimiento
muebles de pallet, vimos la posibilidad de hacerlo, nos gustan los
pallet y teníamos amistades que requerían estos muebles”.
“Soy
Ninoska Campos, mi proyecto es de infraestructura y habilitación de
invernaderos hidropónicos, tenemos dos invernaderos y queremos generar
cultivos hidropónicos para cultivar lechugas, tomates y frutillas”.
“Soy
Emiliana Budeyich y mi empresa se llama Besos a la Tierra, trabajamos
en mantequillas caseras de frutos secos elaboradas 100% natural”.
Al
mismo tiempo, Corfo daba a conocer otros siete emprendimientos
innovadores de Capital Semilla, en la región apoyados por ellos.
Y
sin embargo, mientras todas estas esperanzas y sueños se abren para las
mujeres de la región que ven, incluso, como un mamógrafo móvil inicia
en Punta Arenas un recorrido
por Magallanes, desde Natales a Cabo de Hornos, otras puertas, como la
apertura de fronteras, siguen cerradas por parte del Ministerio de
Salud.
Y
es que todo el apoyo estatal del mundo no puede reemplazar la
iniciativa privada y por ello, muchas voces temen que la prolongación de
las medidas de confinamiento amenacen con aplastar tanto esfuerzo,
anhelos y sacrificios, para los casi 18 mil hombres y mujeres que vivían
del turismo, antes de la pandemia y que representan alrededor de un 11%
de la actividad económica regional.
Y
si la economía regional no se reactiva, desgraciadamente, no sólo el
turismo sino el conjunto de la actividad económica regional podría verse
afectada, de un modo u otro, incluidos muchos de los sueños que se han
forjado esta semana, entre las emprendedoras magallánicas.
Como
dijo Adriana Aguilar, gerenta de la Cámara de Turismo de Última
Esperanza. “La apertura de fronteras es un tema crítico para el “Destino
Natales y Torres del Paine”, las medidas adoptadas por el gobierno
respecto al ingreso de turistas extranjeros son inconsistentes y
llevarán a la destrucción definitiva de todos los negocios asociados al
turismo regional y lógicamente afectarán de manera negativa en la
empleabilidad local”.
Para
la Asociación de Hoteles y Servicios Turísticos de Torres del Paine,
HYST, la medida del Ministerio de Salud es, simplemente, “lapidaria”,
mientras que el presidente de GastroPuq, Jaime Jelincic, agregó que si no
se entrega una señal clara de apertura de la actividad con todos los
resguardos sanitarios necesarios, “estaríamos destruyendo, por lo menos,
la mitad de la industria gastronómica al dejarla sin funcionamiento por
dos temporadas”.
Cierto
es que hay aspectos que cuidar o evitar, como las altas cifras de
contagios de Argentina y su baja cobertura de vacunas. Los dirigentes
del turismo creen que si se exige un PCR negativo a los visitantes y se
toman otras medidas sanitarias, la apertura de fronteras podría ser
posible.
Sea o no posible aquello, lo cierto es que si la medida no prospera, muchos empleos de la región podrían perderse o no volver a activarse y dentro de ellos, muchas mujeres que son hoy el único sustento de sus familias.