Nuestras propias autoridades han sido inflexibles a la hora de poner exigentes condicionantes para la instalación de ciertas empresas en la Región de Magallanes y Antártica Chilena. Todos queremos mantener a nuestra zona como un lugar limpio y prístino, pero no todos los ciudadanos cumplen un compromiso que debiera ser generalizado.
¿Qué es la consciencia medioambiental? Es un concepto ampliamente debatido, pero lo que conocemos por consciencia medioambiental o simplemente “consciencia ambiental” es una filosofía general, un movimiento social y, en definitiva, “una actitud ante la vida” que se preocupa por la conservación del medioambiente y la mejora del estado del mismo. Antaño para muchos era fácil dejar que el viento hiciera el trabajo y limpiara las principales ciudades de la Patagonia de Chile y Argentina.
Muchas veces se escuchó decir: “Déjalo, que se lo lleva el viento”. Hoy la realidad es diferente. Las urbes crecieron y los desechos acumulados diariamente son muchos, por eso es fundamental crear una conciencia medioambiental. En Punta Arenas aún estamos lejos de ello. Los caminos cercanos son blanco de basurales clandestinos, por comodidad de la gente, pero principalmente por falta de una cultura medioambiental.
Esa enseñanza debe nacer en el hogar, al niño hay que educarlo desde pequeño que se debe cuidar el planeta, porque el daño nos lo estamos haciendo nosotros mismos y ¿hasta cuándo? Respuesta casi imposible de responder. La toxicidad que representan los neumáticos, por ejemplo, es considerable, siendo testigos cómo penosamente muchos de estos desechos son depositados en nuestros caminos cercanos a la ciudad.
Punta Arenas se ha convertido en un nicho de basurales clandestinos. Lo prístino de la Patagonia lo estamos matando nosotros mismos, hay que hacer algo lo antes posible, después nos podremos arrepentir.