La muerte de un turista y el Estado social de derechos

La
triste noticia que conmovió más allá de la región, fue la muerte de un
turista español en el momento que esperaba junto a toda su familia un
minibús. Formalmente, el hechor, un joven de 22 años, con antecedentes y
que no debía conducir, ebrio y drogado. Hasta aquí parece crónica roja,
sin embargo, es una demostración, otra más, que nos obliga a
cuestionarnos qui
én
realmente mató a aquel ciudadano español asesinado frente a sus nietos.
Sí, asesinado, porque esa es la esencia del hecho, aunque desde hace
muchos años una ley especial le dio el tratamiento de “manejo en estado
de ebriedad y de sustancias, con resultado de muerte”, figura
privilegiada frente al homicidio que realmente es. El autor inmediato
está claro, pero, ¿qué hay detrás de ello? No es un caso aislado.

Si
la noche de año nuevo y después de beber alcohol, un individuo sale a
disparar al aire eufórico, y una bala mata a alguien, lo van a
formalizar y encauzar por homicidio, no por “disparar en estado de
ebriedad”, eso no existe. ¿Por qué existe el “manejo en estado de
ebriedad”? Porque los legisladores, entiéndase políticos, hace muchos
años quisieron proteger a miles o millones de votantes potenciales, de
enfrentar la vedad de acciones irresponsables, y crearon esa y otras
figuras “privilegiadas”, de baja penalidad. Hay muchos que consideran a
estos hechos “accidentes”, no lo son, son delitos comunes, que gracias a
estas figuras permisivas no se llaman y penan como homicidios, y solo
fomentan y mantienen el alcoholismo, la drogadicción y la
irresponsabilidad colectivas. Lo terrible de todo esto es que se trata
de creencias y conductas masivas, millones en nuestro país están
convencidos que se trata de “accidentes”, y que ellos tienen un “derecho
a divertirse”. Nadie sabe cuál es la fuente de tal “derecho”.

Uno
de los paradigmas pseudojurídicos en boga, uno de los basamentos de la
que sería la “nueva constitución”, en su ignorancia supina propia de
políticos chilensis, no está claro si le llaman “Estado Social de
Derecho”, o “Estado Social de Derechos”. Las acepciones son muy
diversas.

De
partida, todo Estado en cualquiera forma que tenga, es siempre
“social”, ya que es la expresión político-jurídico de una sociedad. Y
“de Derecho” significa está sujeto a la regla jurídica y no a la
subjetividad de autoridades e individuos. Bastaría entonces con decir
“Estado de Derecho”, manoseada frase que nadie realmente entiende, ya
que en Chile no existe sino

anomia y anarquía. Pero parece que los “genios neo constitucionalistas”
en realidad piensan en “Estado social de derechos”, es decir, un
Estado asistencialista dedicado a satisfacer todo lo que a la chusma se
le ocurra son “sus derechos”, ya sea estén consagrados en normas
positivas o sean meros anhelos. Pues ha de saberse que en doctrina
jurídica se pone en duda si existen los derechos o estos son meros
espejismos de los “deberes”, cuyo entramado reciproco y su cumplimiento
efectivo generan la apariencia de “derechos”. Cuando a Mahatma Gandhi se
le preguntó su opinión sobre los “derechos humanos” dijo: “Mi madre que
era analfabeta, me enseñó que un hombre antes de reclamar sus derechos,
debe cumplir sus deberes”. Un “Estado Social de Derechos” en Chile, no
es el decadente “Estado de Bienestar” de países europeos a que muchos
aspiran sin siquiera mirar cómo se trabaja y cumple en esos países, no.
El estado social de derechos” como expresión de decadencia y anarquía,
es lo que hemos ido construyendo por muchos años, una sociedad de
irresponsables, buenistas y facilistas, la supuesta “nueva
constitución”, solo consagraría lo que en buena medida ya existe, en
Chile estamos hace rato en un “Estado social de derechos”, sin deberes,
millones viviendo de bonos, IFEs, subsidios, pero también de
borracheras, ausentismo laboral y escolar, drogas, corrupción, política
del mínimo esfuerzo y hacer las cosas mal, mientras aguanten las débiles
arcas fiscales. Y agréguense los indultos de Boric a delincuentes, acá
todo se perdona, menos el talento.

Sabemos
que de cada 10 conductores las noches de año nuevo y otras fiestas, 9
están bebidos. Y seguro creen tienen “derecho”. Hasta que ocurre lo que
ocurrió. Al turista
lo mató, el “Estado social de derechos” que ya tenemos.

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