La región y el país se envejecen

En la zona más austral habitan 33.940 personas que por edad pueden ser consideradas adultos mayores

La
ONU presentó los resultados del Índice Global de Envejecimiento. En
Chile, los que nacieron a mediados del siglo pasado aumentaron su
esperanza de vida de 55 a 87 años, lo que hace de los chilenos los más
longevos de Latinoamérica. Lo anterior ha implicado un importante
aumento de la población de 60 y más años, que constituían 5,5% en 1990 y
hoy representan 25,6%. Este cambio determina que uno de los aspectos en
los que es necesario y urgente concentrar esfuerzos de política pública
es en el de envejecimiento de la población. Hace pocos días paseaba con
mi hijo pequeño por la Avenida Costanera del Estrecho y grande y
agradable fue la sorpresa al divisar a muchos adultos mayores
disfrutando del aire puro a sólo metros del mar. Pero eran más de lo que
uno imagina. Hice el ejercicio de contabilizar de entre las primeras 20
personas que mis ojos divisaban y de ellos por los menos 14 eran
personas mayores de 65 años. A muchos, da gusto verlos. Algunos caminan
con paso cansino, pero seguro. Al llegar a casa me puse a buscar cifras y
encontré las anteriormente descritas que me sorprendieron. La realidad
en Magallanes es superior a la del resto del país. En la zona más
austral habitan 33.940 personas que por edad pueden ser consideradas
adultos mayores. Es por eso que es fundamental las políticas a
desarrollar en beneficio de quienes ya lo dieron todo y que hoy se
merecen una vejez tranquila, sin mayores sobresaltos. Se debe velar
porque nuestros mayores sean personas saludables, integradas y felices,
con una imagen positiva de la vejez. Pero también se deben tomar en
consideración que ante este envejecimiento poblacional hay medidas
urgentes a implementar: la fuerza de trabajo joven deberá sustentar cada
vez más a un mayor número de adultos mayores. Luego, habrá que
rediseñar políticas laborales, previsionales y de salud, tales como el
aumento de la edad de jubilación, aumentar su inserción laboral,
fomentar estilos de vida saludables, una mayor integración a la
sociedad, entre otros. Los expertos señalan también que una de las
principales políticas que se deberán promover en los próximos años son
los incentivos a un envejecimiento activo. También, es fundamental
cambiar la visión de la sociedad respecto de las capacidades laborales
del adulto mayor. De acuerdo a la Casen 2011, cerca del 75% de los
adultos mayores de 60 años se encuentran inactivos y, de ese grupo, un
68% está jubilado. El mismo estudio señala que de los mayores de 60 años
que trabajan, el 77% son asalariados y el resto trabaja por cuenta
propia, y casi un 90% declara trabajar jornada completa o más. Además de
las políticas públicas que se implementen, es tarea de todos nosotros
impulsar un cambio cultural en la población, que signifique un mejor
trato y valoración de los adultos mayores, apoyando en especial a
quienes viven en la marginación socioeconómica. LAS PERSONAS DE LA
TERCERA EDAD merecen todo el respeto y como lo plantea un proverbio
chino, el grado de civilización de una sociedad se mide por la forma
como ella trata a sus adultos mayores.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS